Ana Locking: «Vivimos en la dictadura estética de lo joven»

-Lo dijo Carmen March: «El objetivo de la moda en el momento actual es despertar deseos inconfesables, para básicos ya está Zara».
-Es uno de los objetivos, pero el gran objetivo es el estímulo. Necesitamos salir de la realidad, ser transportados a otra realidad.
-¿Su moda despierta deseos inconfesables?
-Puede, aunque no es mi propósito. Hago prendas fáciles que se pueden quitar con facilidad. La prenda ideal para una fiesta es aquella que se puede quitar fácilmente.
-Se dice que las mujeres se visten para que las envidien otras mujeres.
-Ésa es una visión machista. Se visten para ellas mismas y para gustar a todos, a mujeres y hombres.
-Savater dice que la filosofía sirve no para salir de dudas, sino para entrar en ellas. ¿Para qué sirve la moda?
-Para crear ilusiones, fantasías. Y la estética por la estética está muy bien. Se venden emociones. Yo al menos intento vender emociones.
-A Ferrán Adrià le molesta que le llamen artista. ¿Y a usted?
-No me molesta, pero no me considero artista. La moda no es un arte. Puede serlo la forma de presentarla, el show.
-¿Qué se puede hacer con el rojo y el amarillo? Parece que pegan mal...
-Sí, en la moda sí, pero si se intercala un rosa de por medio, va perfecto.
-El enemigo del pintor es el miedo, dice Genovés. ¿Y el del diseñador?
-El miedo a la crítica. El miedo te hace vulnerable, no arriesgas, y eso es malo. Como es malo tener éxito y quedarte paralizado en él.
-¿Hay mucha moda mediocre?
-Sí. Se hace mucha ropa mona para vender bien, pero eso también es necesario, como ir al cine de palomitas.
-¿Podría convertir en una mujer elegante a Belén Esteban?
-No, nunca. La elegancia no se da: se tiene o no se tiene. Es una actitud.
-Sólo se valora lo joven, lo terso y lo operado, dice Lola Herrera.
-Lo joven y lo terso, sí. Lo operado, menos. Vivimos en la dictadura estética de lo joven. Y en la de la delgadez y las dietas.
-Vuelven las novias de negro. ¿Por las crisis o por las hijas de ZP?
-Ja, ja, ja. Espero que no sea por las hijas de ZP, sino por retomar la historia: a principios del siglo XX se casaban de negro.
-¿Ve mucho glamour en este país?
-No, porque hay mucha gente a la que le parece frívolo vestir bien. Hasta hace poco, un político bien vestido no estaba bien considerado.
-Parece que ni vestidos por Armani aprueban...