Menores prostituídas por 20 euros regalos o algo de comida

La Policía Nacional de Gijón ha detenido a seis personas acusadas de prostituir y corromper a dos menores rumanas de 14 y 15 años, pertenecientes a una misma familia.

Dos de los detenidos son los padres de una de las menores prostituidas y los cuatro restantes, clientes que contrataban los servicios sexuales a sabiendas de su minoría de edad, ha informado la Policía Nacional.

La investigación policial se inició en mayo a raíz de que los responsables de un colegio público alertasen de la posibilidad de que una menor rumana que estaba matriculada en el centro, al que apenas acudía, pudiese estar siendo prostituida.

La menor, con un aspecto físico muy poco adecuado a su edad como pelo rubio con mechas, ropa llamativa y uñas pintadas, frecuentaba una cafetería acompañada por un individuo que le cuadruplicaba la edad y a horas poco adecuadas o en horario escolar.

Finalmente, la policía comprobó que eran dos menores de 14 y 15 años -tía y sobrina- las que tenían encuentros con hombres de más de 60 años para llevar a cabo tocamientos o incluso mantener relaciones sexuales a cambio de pequeñas cantidades de dinero, entre veinte y treinta euros, regalos o incluso comida.

El contacto con las menores, una de las cuales presenta una ligera discapacidad psíquica, según el informe del centro escolar, se establecía a partir del teléfono facilitado a los clientes por la madre de una de las chicas.

Los encuentros se llevaban a cabo en parques públicos o en los propios coches de los clientes que se alejaban con las menores a zonas apartadas y poco transitadas.

El padre de una de las menores, y a su vez hermano de la otra menor, a la que habría facilitado un teléfono para realizar los contactos, ya había sido detenido con anterioridad tras la denuncia de otra menor de edad, también rumana, a la que, al parecer, intimidó para ejercer la prostitución.

La policía no descarta la existencia de más menores de edad que puedan encontrarse igualmente en situación de riesgo.