La transcripción de las conversaciones grabadas a Pamiés retrasa el «caso Faisán»

El «caso Faisán» –el chivatazo que alertó a ETA de una operación contra su «aparato de extorsión» en mayo de 2006– sufre un nuevo retraso en la recta final de la instrucción.

Pamiés, jefe de Policía del País Vasco
Pamiés, jefe de Policía del País Vasco

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz autorizó el pasado día 8 que la defensa de uno de los imputados, Enrique Pamiés, jefe superior de Policía del País Vasco, pueda escuchar las conversaciones que le intervinieron judicialmente. Pero antes, quiere que el equipo investigador, dirigido por el comisario Carlos G., realice una criba para expurgar esas conversaciones de datos que afecten al derecho a la intimidad del imputado o de sus interlocutores «así como a la Seguridad del Estado, sus agentes y los cargos institucionales con responsabilidades públicas en materia de Seguridad o bien en el ámbito de la información o investigación de actividades terroristas» que carezcan de relación con el objeto del proceso. La Fiscalía ya advirtió el pasado 6 de mayo que consideraba «prudente» una «mínima acotación» de las conversaciones porque, de lo contrario, la diligencia «únicamente dilata el curso de la causa».

El pasado 13 de abril, los abogados de Pamiés –José María Fuster Fabra y María Ponte– pidieron al instructor que autorizase la audición de todas las conversaciones grabadas a su defendido durante casi dos años. En una providencia, Ruz pidió a los abogados de Pamiés –uno de los tres imputados por colaboración con ETA y revelación de secretos– que concretaran los motivos de su petición e identificaran las conversaciones que querían escuchar. La respuesta de la defensa de Pamiés fue reclamar de nuevo la audición de todas las conversaciones para proponer las que considere oportunas como prueba en el juicio. Ruz autorizó finalmente la práctica de la diligencia, pero con «limitaciones»: el equipo investigador transcribirá las conversaciones que afecten a la intimidad de terceros o a la lucha antiterrorista y remitirá el correspondiente informe al juzgado para que el instructor decida a qué conversaciones podrá acceder sin restricciones la defensa de Pamiés, que ya ha recurrido la decisión del magistrado al considerar que dejar esa tarea en manos del equipo investigador desvirtúa su petición.