Sortu es un «instrumento de Batasuna» al servicio de la estrategia de ETA

La Guardia Civil y la Policía alertan de que la inscripción de Sortu en el Registro de Partidos permitiría a Batasuna presentar candidaturas con «marca propia» en las elecciones municipales, de acuerdo con el plan, llamado «Proceso Democrático», elaborado por ETA y EKIN, su comisariado político. Ambos Cuerpos remitieron ayer a la Secretaría de Estado de Seguridad un informe sobre el citado partido, con el que la banda y Batasuna tratan de eludir su ilegalización.

La Guardia Civil concluye que Sortu «es un instrumento de Batasuna al servicio de ETA»
La Guardia Civil concluye que Sortu «es un instrumento de Batasuna al servicio de ETA»

Los informes serán enviados ahora a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado, por si estiman oportuno presentar una denuncia de no inscripción ante la Sala del 61 del Tribunal Supremo.
Los expertos de las Fuerzas de Seguridad advierten de que el rechazo, que no condena, de la actividad futura de ETA (que se esgrime como argumento para que Sortu sea legalizada), «está en consonancia con anteriores actuaciones de Batasuna en épocas de alto el fuego, y especialmente con ocasión de la presentación de candidaturas electorales».

En todas las elecciones

A pesar de las sucesivas ilegalizaciones de Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna, ETA/EKIN ha intentado concurrir en todos los procesos electorales, utilizando diferentes fórmulas y referentes políticos, agrega el informe. Tras el fracaso del último «proceso de negociación», la banda se vio obligada a realizar un profundo cambio organizativo y estratégico, del que surgió la idea de «recomponer sus estructuras», retomar el «Frente de Negociación»; diseñar un nuevo planteamiento para forzar otro «proceso de paz» y lograr sus objetivos. El plan incluía la presentación de candidaturas a las elecciones municipales.

«Proceso democrático»

A este respecto, y como elemento de prueba, se subraya que, entre la documentación intervenida por la Guardia Civil a la abogada Arancha Zulueta, fue hallado un documento de ETA/EKIN, titulado «Proceso democrático», fechado en agosto de 2009. En este texto, se planificaban las distintas fases, los acuerdos de mínimos que había que alcanzar antes de iniciarlo; quién ejercía «la dirección»; el papel de la lucha armada; y las alianzas que se debían establecer. Incluso, se hablaba de la necesidad de contar con una fuerza política propia.

El guión marcado por ETA fue seguido a rajatabla. En junio de 2010, la llamada Izquierda Abertzale alcanzó un acuerdo estratégico con Eusko Alkartasuna, conocido como «Lortu Arte», donde ya se planteaba un pacto electoral entre ambas formaciones. Con posterioridad, fue firmado en Guernica el «Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas».

«Con estos acuerdos –agregan los informes– Batasuna cumplía en buena parte con las expectativas marcadas por ETA/EKIN». Por si había alguna duda, la banda, en varios comunicados, asumía como propios y avalaba los pasos que estaba dando su brazo político, lo que fue muy celebrado por dirigentes de Batasuna.

Nuevo partido

El siguiente paso, era la creación de un partido propio para su legalización. En la presentación, en noviembre del año pasado en Pamplona, de lo que la Izquierda Abertzale denominó un nuevo proyecto político y organizativo (que daría lugar a Sortu), actuaron como portavoces el miembro de la «mesa nacional» de Batasuna, Rufino Echeverría; y la alcaldesa de Hernani (Guipúzcoa) por ANV, Marian Beitialarrangoitia. Estuvieron presentes 24 personas que han formado parte en alguna ocasión de dicha «mesa»; cuatro que fueron dirigentes de la coalición; 16 que han sido cargos electos, concejales o parlamentarios; 34 que han sido candidatos en diferentes procesos electorales por formaciones ilegalizadas; y así hasta completar cien personas que arroparon a los portavoces.

La estrategia de no esconderse y dejar claro que la que estaba detrás de todo el proyecto era Batasuna, brazo político de ETA, se repitió el pasado 7 de febrero en Bilbao. Junto a Echeverría y el abogado Íñigo Iruin, estaban 17 que han formado parte en alguna ocasión de las diferentes «mesas nacionales»; cuatro que han sido cargos electos, concejales o parlamentarios; 10 que han sido candidatos; y para poner la guinda, uno que fue miembro del «Aparato Político» de ETA: Eugenio Echeveste, «Antxon».