OPINIÓN: Por la dignidad de las víctimas

Miles de ciudadanos acudieron a la marcha convocada ayer en Bilbao por Gesto por la Paz para exigir el fin de ETA
Miles de ciudadanos acudieron a la marcha convocada ayer en Bilbao por Gesto por la Paz para exigir el fin de ETA

Garzón levantó el secreto de la causa del «chivatazo a ETA» en el bar Faisán en octubre y Dignidad y Justicia se puso manos a la obra el día después de que el Ministerio Fiscal anunciara que iba a solicitar el archivo en breve. Sin embargo, Garzón prohibió expresamente a las abogadas de la asociación fotocopiar tomos con más de 8.000 folios, por lo que las letradas tomaron todas las notas a mano, ya que el magistrado amenazó con tomar medidas legales contra quien hiciese lo contrario.

Muy indignante fue que tanto el juez como el fiscal, sin haber visionado la cinta grabada del chivatazo, solicitaran la conclusión de la investigación. Olía a podrido y era necesario que el investigador del «chivatazo», Carlos G., explicara por qué existían cortes de varios minutos poco antes de producirse el «chivatazo» al etarra que se salvó de ser detenido el 4 de mayo de 2006.

El día del visionado de la cinta, una abogada de Dignidad y Justicia pudo ver cómo el policía del equipo investigador de Carlos G. se puso muy nervioso al ver los cortes en la cinta y llegó a reconocer a la letrada que él se atrevería a saber cómo y quién podría haber realizado tal manipulación de la prueba más importante de la causa judicial. El superior del policía lo llamó para irse a fumar un cigarrillo y, cuando declaró sobre tales hechos, negó tal manipulación.

Y seguía oliendo a podrido cuando el fiscal, por tercera vez, negó las diligencias de DyJ, que solicitó a la jueza Le Vert una explicación de por qué Francia no intervino en las detenciones y pidió que la Guardia Civil se encargara de la causa, ya que apestaba el hecho de que el equipo de investigación policial no hubiera realizado las investigaciones correctamente. Casi dos años después, el fiscal pide que se investigue ya que un nuevo juez, Pablo Ruz, se lo ha tomado en serio y porque existen tres números de teléfonos del Ministerio del Interior vinculados con el «chivatazo», dato aportado como nueva prueba por Dignidad y Justicia. Sencillamente, por la dignidad que merecen las víctimas de ETA, este caso debe resolverse y algunos trabajaremos hasta el final para ello.