Poder y autoridad por Iñaki Zaragüeta

La Razón
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Alberto Fabra decidió definitivamente apostar por dejar claro su poder en el PPCV y ganarse la autoridad ante los militantes. La elección de Serafín Castellano como secretario general significa algo más que un ejercicio de libertad para designar a una persona de confianza. Desde el momento en que «filtró» su intención, proclamaba su propósito de ganar el pulso que ello representaba por la oposición de Rus y Rita.

Ante semejante coyuntura a Fabra no le quedaba más opción que mantener su órdago, para no verse debilitado ante las huestes populares por la presión de dos personalidades con peso en el partido.

Sobre el riesgo de contestación a través del voto en blanco para Castellano, coincido con mi amigo Rogelio en que es probabilidad remota. Es el PP y Valencia, donde el dedo es ley y el ruido arraigada costumbre sociológica. Más aún si, como es de esperar, los leones ávidos de protagonismo político son incluidos en la Ejecutiva, Directiva ... Eso a Fabra le da igual. Además, será un buen secretario general. Así es la vida.