Toda una década sin botellódromo

Medio Ambiente aplaza «a principios del año que viene» la revisión de las condiciones de un nuevo concurso público.

La bancada de la Expo continúa abandonada tras haber sido sometida a una profunda reforma
La bancada de la Expo continúa abandonada tras haber sido sometida a una profunda reforma

SEVILLA- Quedan siete meses para que Alfredo Sánchez Monteseirín agote su último mandato y, salvo agilidades administrativas de última hora, todo indica que dejará el Ayuntamiento sin ver materializada la zona de ocio juvenil que impulsó hace diez años, poco después de acceder al cargo. Desde entonces, se han sucedido los proyectos fracasados por la difícil ubicación de un espacio permanente para la movida y se ha aprobado una normativa autonómica que prohíbe el consumo de alcohol en la calle, pero que se incumple cada inicio de curso y demasiados fines de semana.
Hace ya un año que el concurso público para la adjudicación de la bancada de la Expo 92 quedó desierto. La Delegación de Medio Ambiente anunció que se convocaría un nuevo procedimiento administrativo con unas condiciones más flexibles, para animar a las empresas del sector a gestionar un espacio de ocio «de calidad» en esos 30.000 metros cuadrados de terrenos habilitados en el citado enclave de la Cartuja.
Los suelos están prácticamente preparados desde que Egmasa invirtiera 540.000 euros en su adecentamiento y la Junta de Andalucía consumara, en abril de 2009, la cesión de la bancada de la Expo al Ayuntamiento. También Emasesa desplegó en este entorno las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento de agua necesarias.

Actuaciones pendientes
En la primavera pasada, y ante las reiteradas peticiones de la Asociación Provincial de Salas de Fiesta y Espectáculos (Apefise), la delegada de Medio Ambiente, Encarnación Martínez, garantizó que la revisión de los requisitos para la explotación privada de este espacio se abordaría en breve.
El sector esperaba, sobre todo, unas condiciones económicas más flexibles, ya que el coste de la adjudicación en el primer concurso público superaba el millón de euros para un botellódromo que exigía precios asequibles para las copas y unos estrictos criterios funcionales para las barras, el resto del mobiliario y todos los servicios. El canon de explotación sumaba 3.500 euros anuales al proyecto, aparte de que el Ayuntamiento se reservaba un cinco por ciento de los beneficios.
El presidente de Apefise, Enrique Fernández, explica que este espinoso asunto surgió en el encuentro celebrado esta misma semana con la delegada de Medio Ambiente. La asociación insistió en la necesidad y urgencia de impulsar el pliego de condiciones de un nuevo concurso público que, en principio, debe cerrar un largo proceso abierto en 2000.
Monteseirín anunció aquel año la creación de la Ciudad del Ocio en la misma bancada de la Expo. Pese a que la movida juvenil, en forma de botellones multitudinarios, empezaban a descontrolarse, la entonces delegada de Juventud, Susana Díaz, no fue capaz de convencer a la Junta de Andalucía, los empresarios de Cartuja 93 y los socios andalucistas del PSOE –que controlaban Urbanismo– de las bondades de esta iniciativa.
Desde entonces, las propuestas para implantar un espacio permanente de ocio que albergue la movida cambiaron de nombre –de Ciudad Delicias a Enclave de Río– y de ubicación –del muelle de Nueva York al Canal de la Expo o a la avenida Juan Carlos I– hasta volver en 2008 a la bancada, bajo la denominación de Seviocio.
En su encuentro, los propietarios de discotecas y locales de ocio nocturno sólo arrancaron a Medio Ambiente el compromiso de reunirse «a principios del próximo año» para renegociar la nueva adjudicación. Como sentencia Enrique Fernández, el sector augura otro año sin botellódromo porque «nadie sabe qué pasará en las elecciones de mayo».


Historia de un fracaso
Años 2000-2001
- Monteseirín llega a la Alcaldía y encarga a su delegada de Juventud, Susana Díaz, la creación de la Ciudad de Ocio en la bancada de la Expo 92. El proyecto se paralizó por el rechazo de los socios del PA en Urbanismo, Cartuja 93 y la Junta de Andalucía, dueña del suelo.
- El PSOE promueve Ciudad Delicias en el muelle de Nueva York, que se descarta por las quejas del Puerto, los vecinos de Juan Sebastián Elcano y el PA.

Años 2002-2003
- Con la movida descontrolada, el Ayuntamiento plantea alternativas al botellón, pero no fructifican o no se aplican.
- Los vecinos de Juan Carlos I se movilizan y surge Enclave de Río, entre la corta de San Jerónimo y el puente del Cachorro, que fracasa.

Años 2004-2005
- Tras intentar más traslados de la movida al Canal de la Expo y la propia bancada, el nuevo socio del PSOE, IU, recupera la idea del espacio de ocio junto al río.
- Descartada por enésima vez esa zona de terrazas de verano, el delegado de Medio Ambiente, Rafael Pineda, renuncia al botellódromo, pero lo resucita de nuevo en 2006.

Años 2006-2007
- Pineda apuesta por la bancada de la Expo, pero el proceso va muy lento y al final aplaza la instalación hasta después de las elecciones municipales.
- Encarnación Martínez retoma el proyecto en Medio Ambiente.

Años 2008-2010
- Nace la idea de Seviocio con capacidad para 30.000 jóvenes en la bancada, pero el concurso público para la adjudicación no se convoca hasta 2009.
- En octubre del pasado año, el procedimiento público se declara desierto y se anuncia una flexibilización del pliego de condiciones para atraer a las empresas y repetir suerte.