«Los turistas no dan crédito a lo que ven»

Pese a que prometieron abandonar la emblemática Puerta del Sol, lo cierto es que casi dos meses más tarde, el puesto de información y el de alimentación del movimeinto 15-M siguen presentes en la plaza, e incluso han aumentado su tamaño.

Sol ya no es el único lugar afectado por la anarquía de los «indignados». El Paseo del Prado también está tomado por las tiendas de campaña y la basura
Sol ya no es el único lugar afectado por la anarquía de los «indignados». El Paseo del Prado también está tomado por las tiendas de campaña y la basura

Hicieron un amago de marcharse a Bruselas, pero en realidad sólo medio centenar de personas iniciaron el trayecto a pie. Los comerciantes de las inmediaciones coinciden en que el colectivo no ha cumplido su palabra y que la plaza aún está muy sucia. Según explica uno de los quiosqueros que allí tienen instalado su negocio, «quiero que se vayan ya a Bruselas y que se queden allí».

Llegaron hace un par de meses, pero la economía de los empresarios de la Zona de Afluencia Turística sigue estancada desde aquel día. El propietario de una tienda de «souvenirs» aseguró que «le parece bien que reivindiquen lo que quieran, pero sin que afecte a los demás». El encargado de una marisquería cercana confirma también que su negocio ha sufrido «un 40 por ciento de pérdidas. Desde que llegaron la primera vez hemos notado el declive y no tenemos mucha clientela desde entonces». A los comerciantes no les salen las cuentas, mientras los «indignados» ocupan la plaza de noche y de día. El puesto permanente de información se ha convertido en el refugio de 8 personas para vigilar las instalaciones cuando cae la noche. Desde el domingo la situación se ha agravado porque ahora los acampados se han trasladado a las inmediaciones del Congreso de los Diputados, ya que el movimiento sabe dónde hacen más ruido. En esta zona, también los comerciantes han notado el bajón en la afluencia de clientes. El puesto de información de Turismo instalado en Cibeles no ha recibido estos días a muchos turistas y «los pocos que se acercan, preguntan por lo que ven y se quedan asustados».

«Vinieron un par de turistas de origen asiático y no podían creer lo que estaban viendo», explicó el encargado del puesto. Pero para muestra, un botón. Durante la concentración improvisada que celebró ayer el movimiento 15-M, centenares de personas, unas 300, se agolparon en las calles de la capital hasta llegar a cortarlas. Fue el caso de Gran Vía o Calle Mayor, por donde dieron un rodeo para llegar hasta las Cortes. A su paso por Callao, algunos comercios se vieron obligados a cerrar sus establecimientos antes de la hora del cierre. La gente, al ver la marea humana, se refugió en las pocas tiendas que veían abiertas y quedaron momentáneamente encerrados en su interior. Por la mañana, sin embargo, se toparon con el cordón policial. A pesar de ello, a lo largo de todo el Paseo del Prado todavía se extienden unas 30 o 50 tiendas de campaña que los «indignados» de toda España han traído para instalarse en la capital, un síntoma de que no pretenden irse. Primero, dijeron que levantarían el campamento de la Puerta del Sol, pero dejaron dos puestos. Después aseguraron que marcharían camino a la capital belga y sólo se fueron 50 personas. Los «indignados» están agotando las excusas para acampar.