Defensa elimina el busto dedicado a Moscardó en la Academia de Infantería

Imagen del coronel Moscardó al acabar el asedio al Alcázar
Imagen del coronel Moscardó al acabar el asedio al Alcázar

El busto erigido en la Academia de Infantería del Ejército de Tierra en Toledo en memoria de la etapa en que el general José Moscardó fue director de la Escuela de Gimnasia del principal centro de formación de infantes ha sido retirado esta semana del acuartelamiento militar, según confirmaron a Europa Press testigos que han podido constatar que sólo queda el pedestal de la escultura. El busto rinde homenaje a la época en que el general Moscardó dirigió, entonces con el empleo de coronel, la Escuela de Gimnasia de la Academia de Infantería del Ejército. El cargo de director de dicho centro deportivo fue el que mantuvo hasta que en julio de 1936 protagonizó la defensa del Alcazar de Toledo con el rango de jefe accidental de la Academia porque su superior inmediato, como otros muchos militares y cadetes, se encontraba de vacaciones.Los testigos que han tenido oportunidad de comprobar visualmente la desaparición del busto explicaron que la escultura continuaba en la Academia, justo en frente de la Escuela de Gimnasia, hasta el pasado miércoles, 12 de mayo. Los que trabajaron en la Academia el día siguiente, jueves 13 de mayo, pudieron constatar la desaparición de la escultura que rinde homenaje al oficial que antes del comienzo de la Guerra Civil ya era director de la Escuela de Gimnasia. En su lugar, sólo permanecía el pedestal del busto.El Ministerio de Defensa ya ha retirado multitud de símbolos y esculturas dedicadas a Franco o a personajes afines al régimen, pero en este caso, muchos creen que la escultura no debería ser retirada en aplicación de la Ley de Memoria Histórica puesto que, a su juicio, el busto recuerda el cargo del director de la Escuela de Gimnasia antes del 18 de julio de 1936, el entonces coronel Moscardó. La figura del militar que defendió el Alcázar de Toledo del asedio de los republicanos también ha desaparecido del edificio que le dio fama. La instalación del Museo del Ejército en el emblemático inmueble toledano ha relegado su recuerdo a la capilla en la que yacen los que murieron en el asedio. El despacho del coronel, donde se oía su conversación con su hijo, que iba a ser asesinado, ha quedado cerrado al público pese a ser de los puntos más visitados de Toledo.