«Núñez culpable»

Figo, en su primer partido con el Madrid en el Camp Nou
Figo, en su primer partido con el Madrid en el Camp Nou

MADRID-Once años y medio después de su fichaje por el Real Madrid desde el Barcelona, Luis Figo ha decidido contar en el periódico luso «Público», la «verdadera historia de su marcha del Barça» y señala a un «culpable»: el entonces presidente José Luis Núñez, que «dudó» de su «palabra» y atribuyó todas las ofertas que le irían llegando al interés del portugués por mejorar su contrato.

Figo comienza explicando que todo comenzó a fraguarse durante la disputa de la Eurocopa 2000, pero que antes de ese verano hubo otra oferta. «Antes de que Florentino Pérez –por aquel entonces un candidato más a las elecciones– se interesara por mi contratación, tuve la posibilidad de fichar por un equipo italiano que pagaba mi cláusula de rescisión». Figo –sigue diciendo–, a través de su agente José Veiga, avisó a Núñez, que dejaba la presidencia ese mismo verano, de tal posibilidad, pero el presidente, según su versión, apenas se preocupó y lo atribuyó a que le estaba presionando por una mejora de contrato. «Le dije entonces que no estaba mintiendo».

Meses después, ya con la Eurocopa en marcha, Veiga informa a Figo de que Florentino Pérez está dispuesto a pagar los 60 millones de euros de su cláusula. «Volví a decírselo al presidente –ya en funciones– del Barcelona, y él me volvió a responder que lo que yo quería era esto y aquello. Me puse furioso», admite Figo. «Le pregunté si estaba dudando de mi palabra, y me dijo: "No, ellos que paguen el dinero y tú te vas"». Figo reconoce que «todavía en caliente e irritado una vez más» le dijo a Veiga que escuchara la propuesta. Y así fue. De hecho, ese primer acuerdo confiesa Figo que lo firmó Veiga con Florentino con una indemnización de 5.000 millones de pesetas que debía pagar la parte que se echara para atrás. «Quien había asumido la responsabilidad fue Veiga. En el caso de no ir para el Madrid, quien tenía que indemnizar era él», apuntó.

Terminada la Eurocopa, «llegó el momento de la decisión». «Estaba de vacaciones y continuaba indeciso. Recibía presiones, también de Joan Gaspart, futuro presidente del Barcelona. Florentino acabó ganando las elecciones y esa misma noche se metieron todos en un avión, incluyendo Veiga, y fueron a verme a Cerdeña», cuenta. Finalmente, acabó por viajar con ellos a Lisboa y «firmar un documento» en el que asumía «toda la responsabilidad del contrato».

Sea como fuere, Figo nunca se arrepintió. Se fue al Madrid –dice– «por una cuestión de prestigio». Reconoce que el día de su presentación «estaba asustado», aunque se congratula de ser «el primero de un proyecto –el de los «galácticos»– que en sus primeros años fue fantástico». Respecto a su primer partido de blanco en el Camp Nou, no cree que «ningun deportista haya jugado en un estadio con 100.000 personas contra él, aunque lo peor fue perder el partido».