Música

Las chicas son y mucho guerreras

«The Runaways» retrata al mítico grupo, pero no fueron las únicas damas del punk

Cinco adolescentes formaron The Runaways, irreverente banda de rock que nació en 1975 de la mano de Kim Fowley. Tras su separación en el año 1979, algunas de las integrantes emprendieron su aventura en solitario.
Cinco adolescentes formaron The Runaways, irreverente banda de rock que nació en 1975 de la mano de Kim Fowley. Tras su separación en el año 1979, algunas de las integrantes emprendieron su aventura en solitario.

Si bien es en la segunda mitad de los 70 es cuando nace el punk «per se», es de justicia echar la vista atrás y recordar a algunas de las mujeres que allanaron el camino antes de la gran explosión. Una de ellas fue Wanda Jackson, pionera del rock and roll de los 50, fémina de armas tomar que se llegó a codear con Elvis Presley. Más adelante, en los 60, les llegó el turno a los «girl groups», grupos de chicas que, arropados por una nómina de compositores superlativos, dominaron las listas de éxitos en EE UU hasta la llegada de The Beatles. Mary Weiss, de The Shangri-Las, y Ronnie Spector, de The Ronettes, marcaron el camino gracias a su fuerte personalidad y a sus orígenes de extrarradio. Dentro de este capítulo de pioneros del proto-punk destaca The Shaggs, formación de la América profunda formada por cuatro hermanas que a finales de los 60 abrazó, sin saberlo, el amateurismo y el espíritu «hazlo tú mismo» que caracterizó al punk.


A la vanguardia
Dejando a un lado los antecedentes, el punk femenino como tal nace en la primera mitad de los 70 con la polifacética Patti Smith y un disco como «Horses», que pone a Nueva York a la vanguardia del movimiento. La díscola cantante, conocida como la poetisa del punk, espoleó a un buen número de mujeres que decidieron imitarla a su manera. De entre todas, y también con base en la Gran Manzana, destacaron Debbie Harry con Blondie –banda que dio forma al punk pop– y Lydia Lunch, quien, con sus Teenage Jesus And The Jerks, dio el pistoletazo de salida al punk rock más experimental y deslenguado. También de Nueva York eran ESG, una banda pionera del punk funk formada por tres chicas afro-americanas.

En la Costa Oeste, casi al mismo tiempo que Patti Smith, The Runaways ponía patas arriba a la industria musical al presentarse como una banda formada íntegramente por adolescentes cuyo papel era desafiar la moral de la América. Su influencia fue y es tan grande que todo el movimiento «riot grrrl» de los 90 (que reclamada el papel activo de la mujer en el mundo del rock), encabezado por Kathleen Hanna y sus Bikini Kill, las tenía como referente. Hoy aún ocurre con formaciones como The Donnas.

Volviendo la mirada al Reino Unido, el otro gran foco del punk, los 70 alumbraron a la que quizá sea, con permiso de Patti Smith, la diva punk más oscura e influyente: Siouxsie Sioux creó escuela al frente de Siouxsie And The Banshees, y aún hoy es imitada. Avanzando en el tiempo, la díscola Courtney Love (viuda de Kurt Cobain) quiso hacerse con el cetro del femenino del punk en los 90. Eso sí, su intento fue un quiero y no puedo que al menos dejó un gran disco, «Live Through This». Y sí, en España también tuvimos a nuestras divas punk, todas ellas de los 80. Primero Alaska al frente de Kaka de Luxe y Los Pegamoides, después llegaron Vulpes y su célebre «Me gusta ser una zorra», y los nunca bien reivindicados Desechables, con la fuerza de Tere González al frente.


De armas tomar
Cinco adolescentes formaron The Runaways, irreverente banda de rock que nació en 1975 de la mano de Kim Fowley. Tras su separación en el año 1979, algunas de las integrantes emprendieron su aventura en solitario.