«Malaya» se va de vacaciones

Más de cuatro años han pasado desde el 29 de marzo en el que Marbella amaneció tomada por la Policía.

No será un verano cualquiera. Los 96 imputados en la «Operación Malaya» contra la corrupción en torno al Ayuntamiento malagueño de Marbella tienen algo más de dos meses para preparar su defensa en el que será uno de los mayores juicios celebrado en el país tras el del 11-M, y que sentará en el banquillo a un sinfín de políticos, empresarios y promotores.Una vez planteados los escritos de calificación de las distintas partes implicadas en el caso, la Audiencia Provincial malagueña ha fijado el 27 de septiembre como día de inicio del juicio oral en una causa cuyo sumario alcanza los 200.000 folios. Habrán pasado cuatro años y medio desde aquel 29 de marzo de 2006 en que la localidad costasoleña amaneció tomada por la Policía, desplegada en las distintas dependencias del Ayuntamiento, así como en domicilios particulares de quienes serían arrestados por su presunta implicación en los hechos investigados.El Consistorio, gobernado entonces por una coalición tripartita integrada por ex concejales del GIL, del PSOE y del Partido Andalucista, se quedó prácticamente vacío, mientras que los efectivos policiales detenían a la cúpula del Ejecutivo local con la alcaldesa Marisol Yagüe a la cabeza.Junto a ella, eran arrestados otros tantos concejales y el hasta entonces asesor de Urbanismo del Ayuntamiento, otrora gerente de esta disciplina bajo el mandato de Jesús Gil y Gil, Juan Antonio Roca, en una primera fase que tendría continuidad en otras dos, en meses posteriores.El Gobierno, de forma excepcional y tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros, disolvió la Corporación Municipal y creó una Comisión Gestora hasta que un año después las elecciones municipales darían mayoría absoluta a la actual alcaldesa, Ángeles Muñoz, del Partido Popular.La investigación del caso puso de manifiesto una vasta trama de corrupción que tenía como epicentro el urbanismo, del que el considerado presunto «cerebro», Juan Antonio Roca, se valió para extorsionar a promotores y conseguir suculentas cantidades a cambio de favores en materia de concesión de licencias para lo que utilizó a los concejales del equipo de Gobierno. Según el sumario, Roca ingresó más de 33 millones de euros a través de un sinfín de testaferros que se valieron de un complejo entramado societario para ocultar los bienes.La Fiscalía Anticorrupción, sospecha que el ex gerente de Urbanismo blanqueó 240 millones de euros, y gastó en ocho años doscientos millones, cuando los ingresos legales del matrimonio alcanzaban sólo los 50.000 por anualidad.Por ello, el Ministerio Público pide para los acusados un total de 509 años de prisión, treinta de ellos para Juan Antonio Roca, además de una multa de 810 millones de euros, mientras que la Junta de Andalucía, personada como acusación particular, solicita en su escrito de acusación provisional una condena de 40 años de prisión para el presunto cerebro de la trama de corrupción y una multa de 78,5 millones de euros. Por su parte, el Ayuntamiento marbellí anuncia su propósito de luchar para conseguir que las multas que recaigan sobre los procesados ingresen en las paupérrimas arcas municipales.Triángulo amorosoEl ex alcalde de Marbella Julián Muñoz, detenido en el marco de la «Operación Malaya» en julio de 2006, compartirá banquillo con la que fuera su mujer durante más de dos décadas, Maite Zaldívar, y con la tonadillera Isabel Pantoja, con quien mantuvo una relación sentimental hasta hace poco más de un año.Anticorrupción acusa a ambas, en una pieza separada del caso en la que pide para ellas tres años y medio de prisión, de un presunto delito de blanqueo de capitales y sostiene que recibieron importantes sumas económicas del ex alcalde «a sabiendas del origen ilícito» del dinero. De hecho, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga rechazó a finales de junio el recurso de apelación presentado por Isabel Pantoja y por otras 13 personas al considerar que existen «indicios suficientes» para continuar la causa