Un fallecido y dos detenidos en una reyerta en el barrio de Los Pajaritos

Un suceso en Los Pajaritos tiñó de sangre nuevamente el barrio y contribuye a mantener la fama de inseguridad en la zona, escenario habitual de la crónica negra. La Policía Nacional mantiene bajo custodia en el Virgen del Rocío a Antonio C. V., de 46 años, como presunto autor, a puñaladas, de la muerte de Carlos A. G., de 56 años, tras una reyerta en la planta cuarta del número 8 de la calle Golondrina en la que también salió herido, según informaron a LA RAZÓN de Sevilla fuentes policiales.

La Policía Nacional y la Policía Local establecieron un operativo en Los Pajaritos, donde arrestaron a Carlos C. M. y a Antonio C. V., por el crimen en el número 8 de la calle Golondrina
La Policía Nacional y la Policía Local establecieron un operativo en Los Pajaritos, donde arrestaron a Carlos C. M. y a Antonio C. V., por el crimen en el número 8 de la calle Golondrina

Tanto la víctima como el presunto homicida eran homicidas y contaban con antecedentes. Además, el Cuerpo Nacional detuvo a Carlos C. M., de 53 años, por su supuesta implicación en los hechos.

La disputa arrancó, al parecer, por motivos de escasa trascendencia, pero derivó en una pelea de arma blanca en torno a las 13:00 horas. La Policía Nacional localizó en un contenedor cercano de la zona el supuesto arma homicida, el cuchillo –de cocina, según algunas fuentes– con el que Antonio C. V. asestó varias puñaladas al fallecido. El principal sospechoso salió huyendo con un profundo corte en el cuello, dejando un reguero de sangre tras de él. La Policía Local estableció un dispositivo gracias al cual se arrestó, diez minutos después, al encartado en la calle Jilguero, ayudados por la evidencia de las heridas y la descripción facilitada por los agentes nacionales. El arrestado se taponaba en esos momentos la herida con una toalla, según informaron fuentes del Ayuntamiento, y podría buscar refugio en alguna vivienda.

El Cuerpo Nacional también detuvo a Carlos C. M., hermano del dueño del piso, por su posible relación con los hechos, bajo la acusación de encubrimiento, ya que pudo esconder el arma.
La Policía investiga el detonante de la reyerta y si las sustancias estupefacientes tuvieron alguna relación con el suceso. La víctima había sido detenida en 15 ocasiones anteriores y en el principal sospechoso, 22 veces; una por intento de homicidio. Fuentes médicas informaron a Europa Press de que Antonio C. V. se encuentra consciente, bajo custodia policial, y podría recibir el alta hoy si no hay complicaciones. Presenta heridas en el cuello y el tórax, ya suturadas y sin afección a órganos ni daños internos.

El segundo detenido no tiene, inicialmente, antecedentes penales, según fuentes policiales. Todos los implicados, al parecer, estaban relacionados con el ambiente de la droga.
El hermano del dueño del piso aseguró a los agentes que bajó a la calle sobre las 12:30 horas a comprar y al subir de nuevo al domicilio se encontró con lo sucedido. Se baraja la hipótesis de que Carlos C. M. no participara materialmente en la pelea.

Un hombre «bueno»

Los vecinos de su entorno más cercano calificaron al presunto encubridor como un hombre «bueno», aunque añadieron que «se veían venir» lo sucedido, según recogió Europa Press. Los residentes de la zona indicaron que en el inmueble «se solían reunir muchos enganchados» de la zona para consumir sustancias estupefacientes.

Según declaró una vecina del barrio a Europa Press, los hechos comenzaron cuando Carlos C.M. «bajó a comprar una cerveza y un paquete de patatas». Cuando se dirigía de nuevo al domicilio, «dice que vio bajar corriendo por las escaleras» a uno de los ocupantes que se encontraban en casa de éste, «con una herida en el cuello y un cuchillo en la mano», según habría asegurado a los vecinos del barrio.