Las víctimas claman contra Cubillas y estudian acciones legales por sus insultos

Las grotescas declaraciones de Arturo Cubillas, el etarra a sueldo de Chávez, en las que calificaba de «extrema derecha» a las víctimas del terrorismo, y a las que acusó de ser los responsables de asesinatos, torturas, desapariciones y encarcelamientos de «ciudadanos vascos» han encontrado rápida respuesta en el colectivo afectado por sus palabras

Arturo Cubillas, uno de los responsables de ETA en Venezuela, en un acto como funcionario del Gobierno de Hugo Chávez
Arturo Cubillas, uno de los responsables de ETA en Venezuela, en un acto como funcionario del Gobierno de Hugo Chávez

En primer lugar porque todas las asociaciones han clamado contra lo que consideran «ultrajante e indignante». Y en segundo término, aunque no menos importante, porque los abogados de la Asociación de Víctimas del Terrorismo ya están estudiando las palabras de Cubillas en un diario chavista para determinar si son constitutivas de delito y emprender las acciones legales que correspondan. Vean lo que vean los abogados, lo que tiene claro el vicepresidente de la AVT, José Marco, es que los insultos a las víctimas y el ensalzamiento de lo que Cubillas llama «presos políticos» ya pueden ser de por sí delito.

 En este sentido, Ángeles Pedraza, presidenta de la AVT y que perdió una hija en los atentados del 11-M, dijo a Servimedia que están analizando con sus abogados si cabe denunciar a Cubillas. La presidenta del principal colectivo de víctimas señaló que el etarra «es un canalla y un cobarde», ya que «lo que tiene que hacer es dar la cara, venir aquí y cumplir la condena que le corresponde. Eso sería ser valiente, no hablar desde miles de kilómetros».
Y mientras las víctimas se plantean actuar contra el etarra, la Justicia ya ha dado pasos para que el ex miembro del «comando Oker» vuelva a España para ser juzgado. El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que investiga la supuesta colaboración entre ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ha solicitado al Gobierno español que pida al Ejecutivo de Venezuela la extradición de Arturo Cubillas y que «antes» de cursar esta petición o «concomitantemente a la misma» reclame la «revocación» de su nacionalidad venezolana.

En un auto dictado ayer, Velasco argumenta que el funcionario de Hugo Chávez –ya que ocupa desde 2007 el cargo de jefe de Seguridad del Instituto Nacional de Tierras de Venezuela (INTI)–, podría haber obtenido la nacionalidad venezolana «en fraude de ley», al tener como objetivo «impedir las reclamaciones extradicionales españolas» que la Audiencia Nacional mantiene en su contra por su actividad entre 1984 y 1985 como miembro del «comando Oker».

El magistrado, que ha adoptado esta decisión a instancias de la Fiscalía y de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), sugiere que «los organismos competentes del Estado español interesen antes (de la extradición) del Gobierno venezolano la revocación de la nacionalidad venezolana que por naturalización tiene el meritado Arturo Cubillas», al que procesó el pasado 24 de febrero por los delitos de tenencia de explosivos en colaboración con banda armada y conspiración para cometer homicidios terroristas. Ahora es el turno de Venezuela.


Arístegui: «Es un ser repugnante»
El portavoz de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, afirmó ayer que el etarra deportado en Venezuela Arturo Cubillas es un «ser repugnante» que ha recibido el amparo de «otros seres humanos repugnantes». Arístegui, en declaraciones a la agencia Efe, calificó de «inaceptables» los insultos de Cubillas a las víctimas de ETA, de las que dijo que son «quienes durante décadas han asesinado, desaparecido, torturado y encarcelado a miles de ciudadanos vascos». El diputado del PP consideró que estas palabras son una «ofensa gravísima contra la democracia, los jueces, las Fuerzas de Seguridad y las víctimas del terrorismo».