La Comisión Europea aprueba revisar los Presupuestos de los países del euro

Bruselas quiere usar el presupuesto comunitario para castigar a los países que no cumplan el pacto de estabilidad.

Barroso explicó hoy las nuevas medidas de la CE contra la crisis
Barroso explicó hoy las nuevas medidas de la CE contra la crisis

Dice Woody Allen que los problemas económicos son muy fáciles de solucionar, lo único que se necesita es dinero. No es así en el caso de la UE. Tras la aprobación el pasado domingo del mecanismo de rescate de 750.000 millones para blindar el euro, la Comisión Europea propuso ayer sus ideas para que esta lluvia de millones no sea una barra libre. Los tres pilares son el reforzamiento de la disciplina fiscal de los países del euro, la mejora de la gobernanza económica de la UE, que incluye una primera autorización de los presupuestos nacionales en Bruselas antes de que lleguen a los parlamentos nacionales, y la creación de un mecanismo anticrisis permanente.Por una parte, la Comisión quiere poner dientes al Pacto de Estabilidad para morder a los países que rompan el límite del déficit (3% del PIB) y la deuda (60% del PIB), cuya violación por la mayoría de los Estados miembros ha dado alas a las recientes embestidas de los mercados. El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, sugiere utilizar el presupuesto comunitario para castigar, congelando los fondos de Cohesión, o como incentivo, al dirigirlos «hacia la mejora de la calidad de las finanzas públicas». Más problemas planteará entre las capitales, por cuyas manos pasarán las propuestas de la Comisión, el intento por crear las bases de una gobernanza económica en la UE, cuya ausencia fue el pecado original hace once años en el nacimiento de la moneda común. «Seamos claros, no puede haber unión monetaria sin unión económica», respondió energético el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, quien planteó a los Estados que «deberían aclarar si quieren una unión monetaria» en caso de que se opongan a sus propuestas.Los países ya dieron una fría bienvenida a la sugerencia el pasado abril, en Madrid, cuando Rehn planteó la idea de revisar los presupuestos primero en Bruselas. A pesar de que la Comisión cree que el moméntum de la crisis servirá para convencer a los Veintisiete de la necesidad, Rehn puso ayer algunos paños calientes por si acaso y avisó de que «lo que nos interesa es el presupuesto en general y el balance fiscal, no entrar en los detalles».