«Humo en la lluvia»: nadie conoce a nadie

El libro combina elementos de la novela negra y el thriller

Martínez de la Escalera dice que en su primer libro «hablo de personas», no de circunstancias puntuales
Martínez de la Escalera dice que en su primer libro «hablo de personas», no de circunstancias puntuales

Se define como un voraz lector de ensayos, propenso, especialmente, a los de filosofía, psicología y antropología. Isidoro Martínez de la Escalera nunca se planteó escribir una novela, su paso por puestos de gran responsabilidad en diversas compañías y multinacionales, como Planeta, Pepsi y la Fox –en la actualidad es el director general de Sánchez Romero Carvajal del Grupo Osborne– que no le dejaban tiempo más que para tomar ciertas notas de aquello que le iba pareciendo interesante del mundo en el que se movía. Seis años ha empleado en su primera novela, «Humo en la lluvia» (Bohodón Ediciones), donde relata cómo la mujer de un alto ejecutivo, que aparece muerto, va conociendo la auténtica personalidad de su marido a través de unas serie de cintas magnetofónicas. «Quería un estilo muy fresco y rápido. Se me ocurrió que la forma más fácil era contar la historia a través de las cintas, ya que en ellas, como es lógico, el lenguaje es muy directo, se centra en lo narrativo y no en lo descriptivo», explica. «Me gustan los mecanismos que tiene la mente humana para funcionar, por ello he buscado que entre todos los personajes se dibuje un mosaico que defina la realidad del ser humano», puntualiza sobre el «leitmotiv» de la novela.

Un proceso natural«Lo cierto es que ha salido todo de una forma muy natural, no soy alguien que un día decidió escribir un libro para vivir de ello», explica, y añade sobre el proceso creativo: «No ha sido un ejercicio continuado, poco a poco le fui dando forma. Cuando tenía algo más o menos sólido se lo di a alguien para que lo leyese sin mucho convencimiento de que fuera a gustarle, pero le encantó, algo que hizo que quisiera acabarla, ya que en un principio estaba destinada a quedarse en una estantería de mi casa».Respecto al hecho de situar la trama en el mundo de los negocios dice: «Hay otras personas que tienen tiempo para estudiar el siglo XVII español, y yo he acudido a mi entorno para plantear la trama de la novela. Pero es sólo una circunstancia, podría traspasar la historia a otro escenario y contar lo mismo. Simplemente hablo de personas».