Será una rosa o un clavel por Federico Souvirón

La Razón
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El Consejo de Ministros deshojará hoy la margarita y hasta que llegue a su último pétalo no sabremos si seguimos condenados a circular a 110 km/h o nos librarán de las consecuencias de una medida improvisada y caprichosa, rebatida por los expertos y que los ciudadanos rechazamos. Ni una sola evidencia ha podido poner sobre la mesa el Ejecutivo que justifique su ocurrencia. En Semana Santa, según la DGT, se produjeron millón y medio de desplazamientos menos que en 2010; y en enero, antes de que entrara en vigor la medida, el consumo de gasolina se redujo un 10%. Son datos objetivos, y los que alega el Gobierno, argumentos para justificar lo injustificable. Pero es que, además de insólita –ningún país ha adoptado medidas similares–, es chapucera. Según los expertos, cuando se retiren los parches las 8.000 señales quedarán inservibles y habrá que cambiarlas. Así que a los 300.000 euros en pegatinas habrá que añadir el gasto de su renovación. Suma y sigue. Así que, ¿será una rosa o será un clavel? Lo deseable es que el Gobierno deje de darnos la lata con una decisión absurda que amenaza seriamente nuestros maltrechos bolsillos.