Bienvenido Real Decreto RTVE por Antonio del Real

No puedo más con tanta demagogia y tanta mentira desplegada en papel, radio y televisión. Me parece penoso que personas que consideramos estudiadas se dediquen a difamar y mentir y se dejen llevar tan fácilmente por la propaganda interesada, sin detenerse ni un segundo a informarse y a analizar la verdadera realidad de lo que ha pasado en estos seis años que lleva en vigor la Ley 17/2006 de 5 de junio, también conocida con el sobrenombre de «Ley de la progresía Zapateril» y que, a día de hoy, sigue pasando con decreto y todo en vigor. Pues bien ya es hora de que alguien –y me siento en la necesidad de contarlo– ponga las cosas en su sitio e informe correctamente a los españoles con la verdad. Desde que llegó Luis Fernández a la presidencia de RTVE hasta el día de hoy (puesto que sigue todo su equipo en RTVE), es la época más siniestra y cuestionable desde la creación del Ente Público. El portavoz del PP en la Comisión Mixta Congreso/Senado pidió que se apruebe una fiscalización especial en RTVE para los ejercicios 2010 y 2011, que yo desde aquí les aconsejaría, lo mismo que ha pedido el portavoz del PSOE, aunque añade que mejor desde el ejercicio de 2007. En esto estoy de acuerdo, ya que el último informe del Tribunal de Cuentas sobre la Corporación RTVE es del año 2007. Como denuncia el portavoz del PP, el «oscurantismo» ha sido muy grande y RTVE es muy importante para garantizar la cohesión del Estado, al formar opinión, al apoyar la actividad de la industria cultural española y contribuir de una manera esencial a la imagen de España en el exterior. Sospecho que lo que se van a encontrar nos va a dejar perplejos a todos los españoles.

Los buenos voceros dicen que el «decretazo» es el fin de la libertad de expresión, imparcialidad y veracidad del RTVE. Y en esta trampa está cayendo toda la progresía e incluso algunos profesionales bien intencionados que no se enteran de nada. Habría que explicarles que en RTVE siempre habrá libertad de expresión, imparcialidad y veracidad porque éstas están garantizadas por una plantilla de grandes profesionales que saben hacer muy bien su trabajo diario, sin depender de las estadísticas, de la demagogia, y de las descalificaciones, dedicándose únicamente a informar, educar y entretener, que es su cometido y no si un político ha salido dos minutos y otro cinco.

En estos 17 días que lleva en vigor el Real Decreto-ley («decretazo» para la progresía), la cantidad de ruido mediático es axfisiante, como si viniese el fin de la democracia. Lo que hacen es ponerse una venda en los ojos y una pinza en la nariz para no querer ver ni oler la realidad: la ley Zapatero que tenemos desde hace 6 años no ha servido nada más que para beneficiar y enriquecer a un puñado de amigos de productoras y televisiones, perpetrando el mayor despilfarro y oscurantismo de todos los tiempos en RTVE. Y los primeros en padecerlo han sido los 6.500 profesionales de la plantilla de RTVE, que han tenido que sufrir las injusticias de tener como responsables máximos de la Corporación a más de cien directivos externos. Una auténtica dictadura disfrazada de progresía que sólo han servido a intereses marcados de productoras y amigos, y para comprobarlo sólo tienen que darse una vuelta por Prado del Rey o por el «Pirulí» y charlar un rato con ellos. Ya la propia ley de Zapatero de 2006 recogía el poder aprobar el nombramiento de presidente y consejeros por mayoría absoluta y el PSOE no hizo uso de ella porque el PP pactó inocentemente, al igual que en el año 2010; el PSOE cambió la ley para nombrar sin necesidad de consenso en otros organismos reguladores.

Se han pagado los precios más desorbitados de la historia de cine y televisión, algunas series por 1.000.000 € el capítulo, otras por 950.000 € el capítulo, espacios de humor de 40 minutos por 500.000 el programa. Además de los presentadores/as, de TVE y RNE, que siguen cobrando más de 3 millones de euros al año, y que a día de hoy siguen cobrando. Toda esta información no es confidencial, se ha publicado por activa y por pasiva en muchos medios de comunicación. Esa es la tele de Luis Fernández, la ley 17/2006, la de los famosos 2/3, que el PP, con el Decreto Ley quiere poner fin a ese sistema implantado durante seis años de mala gestión, oscurantismo y amiguismo por parte de los gestores que llegaron en enero de 2007 (incluido por supuesto todo el Consejo de Administración) al amparo de esa ley que la progresía llama de independencia, y que ha perpetrado enormes fechorías, discriminando a muchos profesionales con una larga trayectoria y experiencia que no han sido de su cuerda o de su clan y su pensamiento. Por eso, quiero con este texto que los españoles conozcan la otra verdad, y no se les manipule desde la una información sesgada, con propaganda interesada. Además quiero enviar un consejo de amigo al presidente del Gobierno: que no escuche ciertos cantos de sirena y ponga al frente de la Corporación a un gestor con un perfil independiente que realice una gestión profesional basada en el «management», la austeridad y la honradez; con experiencia probada en el sector audiovisual, que conozca bien RTVE, con capacidad de liderazgo, sin «lobbys» ni hipotecas de ningún tipo, para conseguir un servicio público de calidad con una excelente gestión empresarial. Espero de verdad que todos los responsables que han permitido todo este desaguisado durante estos seis años tengan su merecido si se demuestran las irregularidades que muchos sospechamos, esperemos a la fiscalización especial que hará el Tribunal de Cuentas y que ésta pueda extenderse desde el año 2007.

Me gustaría que estas manifestaciones las hubiera hecho gente más significada del periodismo o de la política, pero ante la indignación que me produce como creador, y a sabiendas de la persecución que una vez más sufriré por parte de los más «progresistas», no puedo callar y mirar hacia otro lado.

 

ANTONIO DEL REAL
Director de cine, productor, guionista y miembro del grupo CITIZEN