La familia de Payá no denunciará a Carromero

La familia del joven español ha contratado en Madrid un abogado para que le defienda

La viuda de Oswaldo Payá y su hija atendieron ayer a los medios extranjeros
La viuda de Oswaldo Payá y su hija atendieron ayer a los medios extranjeros

¿Cómo puede justificar el régimen la retención indefinida, y la incomunicación de Ángel Carromero, acompañante español de Oswaldo Payá en el momento de su muerte el 22 de julio en el oriente de Cuba? El castrismo sólo puede alargar indefinidamente la incomunicación del sueco, incluso de los dos jóvenes, recurriendo a la justificación preferida de 53 años de dictadura: ambos serían agentes de la CIA, o del «imperialismo», o de la ultraderecha europea que entraron a Cuba con el objetivo concreto de subvertir el orden establecido, y eso se paga con un montón de años de cárcel. En la tradición de Alan Gross y otros prisioneros históricos.

Así, Carromero podía correr la misma suerte del contratista norteamericano, a quien en 2010 Ricardo Alarcón, presidente de la caricaturesca Asamblea Nacional del Poder Popular, acusó de estar «trabajando para los servicios de inteligencia de EE UU», y que en 2011 fue condenado bajo la acusación de haber actuado «contra la independencia y la integridad territorial del Estado». Además, el informe presentado por el Ministerio del Interior cubano parece más interesado en demostrar que Carromero se encontraba en la isla financiando a la disidencia –con 4.000 euros, asegura–, que las causas del accidente. ¿Se convertirá Carromero en el Alan Gross de España? Cualquiera sabe. Y es que la veda contra los demócratas que visitan la isla parece abierta.

Y, mientras, el español de Nuevas Generaciones sigue ausente. Es cuando menos sospechoso que en la rueda de prensa organizada por el régimen días atrás tan sólo se personara el sueco Jens Aron Modig, líder de la Liga Juvenil Democristiana de Suecia, quien también viajaba en el automóvil y ya se encuentra en suelo sueco. La familia del fallecido Oswaldo Payá dijo ayer que no presentará acusación contra el español, que conducía el vehículo en el que murió el opositor cubano, y reiteró que no acepta la versión oficial de los hechos. «No voy a acusar a nadie ni estoy buscando culpables, sencillamente quiero que se me aclare más sobre el hecho porque he tenido toda una vida de amenazas, de represión y de intimidación contra mi familia», dijo la viuda de Payá, Ofelia Acevedo.

Sin embargo, la Fiscalía podría presentar cargos de igual manera y la cosa podría complicarse. Como comenta a LA RAZÓN el ex fiscal cubano Santiago Alpizar, «si tú mientes o te retractas de una información que diste ante un funcionario, puedes estar sujeto a delito de perjurio por haber mentido». Y añade, «si Carromero fue presionado para que confesase ahora tendrá difícil cambiar su estrategia. Además, si es acusado de subversivo y doble homicidio temerario puede enfrentar cargos de hasta 15 años». Por otra parte, ayer también se supo que la familia de Carromero contrató, a través de un bufete de Madrid, a un abogado cubano para representar al joven español.

Tras formalizarse ese paso, la prioridad del consulado de España en Cuba, según dijo su titular, Tomás Rodríguez-Pantoja, es que este letrado vea cuanto antes a Carromero en el centro donde está retenido y recurra la medida cautelar de la prisión provisional.

 

Los democristianos suecos, orgullosos de Aron Modig
«Jens Aron Modig está con su familia, necesita tiempo para volver a entrar en contacto con la realidad», aseguran en las filas del partido democristiano sueco. Durante la noche del martes, el joven político, presidente de la Liga Juvenil Cristianodemócrata sueca (KDU), llegó a Estocolmo después de vivir, desde el 22 de julio, una auténtica pesadilla en territorio cubano. Él iba en el vehículo, como copiloto, en el que fallecieron Oswaldo Payá y Harold Cepero. El propio Modig aseguró a través de internet, que mañana atenderá a la prensa, algo que confirman en Suecia. Preguntados sobre el polémico editorial «La verdad y la razón», en Estocolmo aseveran que «el artículo en el diario ‘Granma' saca todo tipo de conclusiones de la nada. Nosotros no financiamos a ningún grupo opositor de ningún país, no tenemos dinero para eso». Lo que sí promueven dentro del partido es la libertad y la democracia. «Damos apoyo y contactos. Pero en cualquier caso nunca grandes cantidades de dinero. Algún miembro del partido sí que puede dar a título privado donaciones a cubanos». El partido demócrata cristiano no está teniendo problemas con sus simpatizantes, pues entienden que en Suecia tienen mejores salarios y también por tanto pueden dar apoyo moral a otro país, «más si es una dictadura como la cubana». De hecho, el portavoz del KDU, Gran Hgglund, declaró que el partido está «orgulloso» de la «contribución» de Aron Modig «a la democracia y la libertad».