La UE insta a evaluar los efectos para la salud de los vertidos en Huelva

Los eurodiputados reclaman un estudio más detallado de «las personas que trabajan en la industria local». 

La presidenta de la Diputación de Huelva, Petronila Guerrero, conversa con el eurodiputado Luis Yáñez
La presidenta de la Diputación de Huelva, Petronila Guerrero, conversa con el eurodiputado Luis Yáñez

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PE) dio ayer el visto bueno al informe preparado tras la visita de una delegación de diputados a Huelva, en el que se pide coordinar estudios para evaluar la correlación entre el vertido de residuos peligrosos en la zona y su impacto en la salud de la población.El documento, elaborado por la conservadora francesa Pascale Gruny, reunió un importante consenso y fue respaldado tanto por el resto de grupos políticos como por las asociaciones ecologistas y las autoridades regionales.En el texto, la Cámara europea hace una serie de recomendaciones para afrontar la situación provocada por los vertidos de fosfoyesos –residuos de la actividad de Fertiberia– y otros productos contaminantes en la ría de Huelva, que han llevado a la Comisión a amenazar a España con una denuncia ante la Justicia comunitaria por incumplir las normas medioambientales de la UE.Los eurodiputados solicitaron que los numerosos estudios científicos realizados se complementen y coordinen «a fin de demostrar la correlación específica entre el vertido de residuos peligrosos y su impacto en la salud pública». Reclamaron, además, un estudio más detallado «sobre las personas que trabajan en la industria local» y exigieron la descontaminación de la zona para mantener el lugar en «un estado que sea conforme con toda la legislación europea vigente». En ese sentido, la Eurocámara abogó por aplicar el principio de «quien contamina paga». La presidenta de la Diputación de Huelva, Petronila Guerrero, explicó que la solución está en marcha y que se ajustará a esos principios, y dijo que en un mes se dará a conocer un proyecto piloto. Por su parte, el ex eurodiputado David Hammerstein, en representación de la Asociación Mesa de la Ría, exigió una actuación «seria», que incluya la retirada de las sustancias más peligrosas y que garantice que no hay filtraciones de las balsas.