Un «tremendo choque» a la fe de los sevillanos

Numerosos devotos rezaron durante todo el día ante la cruz que sustituye en la hornacina al Señor de Sevilla. 

Dos agentes de la Policía Nacional custodian la basílica
Dos agentes de la Policía Nacional custodian la basílica

Los sevillanos, especialmente los cofrades y los numerosos fieles del Gran Poder, vivieron ayer una jornada intensa. Muchos fueron quienes se acercaron, durante todo el día, a la plaza de San Lorenzo para recabar noticias que les hicieran convencerse de que «no ha sido una pesadilla». El ir y venir en la basílica fue constante desde por la mañana y, junto a las parejas de agentes policiales, se agrupaban vecinos, curiosos y devotos comentando tan increíble suceso. Hasta el templo llegaron personas con flores y se pudieron ver lágrimas de consternación y rostros cariacontecidos. «Me enteré anoche por la televisión; ha sido un impacto bastante grande porque aquí hay mucha devoción y mucha fe», explicó a LA RAZÓN de Sevilla Encarni, quien matizó que «he venido porque mi marido ha sido costalero durante 15 años y mi hijo sale todavía de nazareno con el Gran Poder». «Hoy en día, como en todos estos casos, dicen que están mal de la cabeza, pero yo creo que es en contra de la Iglesia», mantuvo esta devota.La estampa inédita no dejaba a nadie indiferente. En la hornacina del Señor de Sevilla aparecía ayer una austera cruz y un telón púrpura. Seglares y religiosos acudieron, como cada día, a oír misa, pero ayer se palpaba una devoción especial ante la ausencia del nazareno más conocido y venerado de la Semana Santa hispalense. «Vengo cada día y te choca verlo así, encontrarte con la cruz…», señaló Concepción, quien añadió que el suceso ha supuesto un «choque tremendo». «Es impresentable, no lo entiendo; conseguir hacerle daño a una imagen a la que Sevilla quiere tanto es algo que no entiendo. Estamos muy afectados porque esta basílica está abierta todo el día y de pronto que pase esto en un segundo es impensable», aseguró.El debate sobre la seguridad de imágenes patrimonialmente tan importantes como ésta circuló inevitablemente entre los corrillos de San Lorenzo. «Aquí por muchas medidas que se tomen, hay mucha delincuencia y muy poco castigo, los delincuentes campan a sus anchas», consideró Encarni. Miembros de las juntas directivas de otras hermandades trasladaron su apoyo al Gran Poder con su presencia en la basílica, mientras que el goteo incesante de cofrades, vecinos y fieles demuestra la vitalidad de los lazos que unen a Sevilla con su Señor.