Ruz toma declaración a los policías franceses de la operación «Faisán»

Los agentes confirmaron que la jueza Le Vert aplazó las detenciones porque no le había llegado el informe de la Policía española

El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz
El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz

MADRID-El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, tomó declaración, durante su viaje a París, a dos de los mandos policiales franceses que dirigían en suelo galo, en mayo de 2006, la operación conjunta contra una red de ETA de chantaje a empresarios. La toma de manifestación de los agentes, entre los que se encontraba el comisario Patrick Beau, se realizó en presencia de la jueza francesa Laurence Le Vert y el fiscal español Vicente González Mota, que acompañaba a Ruz.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, el magistrado quería saber las razones por las que dicha operación no se realizó en mayo, aunque se llevó a cabo un mes después, sin que, pese a un supuesto «chivatazo» policial, ninguno de los investigados huyera.

Al tratarse de un asunto declarado secreto (las partes personadas en el sumario «Faisán» no pudieron estar presentes) se desconocen los términos exactos de la declaración de los dos agentes, aunque, según las citadas fuentes, no debieron diferir mucho de los datos incluidos por la jueza Le Vert en la Comisión Rogatoria que envió a España recientemente: la operación no se aplazó por el supuesto «chivatazo», sino porque el informe marco (de más de 300 folios) que el equipo policial español, dirigido por el entonces inspector jefe Carlos Germán, debía presentar con antelación suficiente, llegó a manos de la magistrada gala el mismo día en que se quería hacer la operación.

Otro de los temas que podría haber salido a relucir es el del informe que el inspector jefe G. de S., enlace de la Policía española en nuestra embajada en París en mayo de 2006, tuvo que realizar a raíz de dos llamadas que realizó Carlos Germán a los responsables galos para urgir que la operación se realizara el mismo día en que mandó las diligencias.

Estas comunicaciones están recogidas en un informe que el comisario José Cabanillas, jefe accidental de la UCI de la Comisaría General de Información, elaboró el 12 de julio de 2006. Señala que fueron: la primera, «muy intensa» y, la segunda, en «términos muy violentos». No se ha podido saber si los agentes que prestaron declaración ante el juez Ruz hicieron alguna mención concreta a este delicado tema, sobre el que los policías franceses, dentro del espíritu de colaboración antiterrorista, han mantenido siempre una gran discreción.

Otro de los asuntos que el juez Ruz habría tratado con Laurence Le Vert es el de los nueve folios de la Comisión Rogatoria, que el magistrado español ha declarado secretos, y en los que, entre otras cosas, se incluirían datos de las actas que se incautaron al que fuera jefe del «aparato político» de ETA, Francisco López, «Thierry», cuando fue detenido en Burdeos. Esos documentos incluyen la versión de la banda sobre lo tratado en las negociaciones habidas durante la tregua de 2006-2007.

Las fuentes consultadas subrayan, con la lógica prudencia, que lo recogido en dichas actas no pasa de ser la versión de ETA aunque, cuando se levante el secreto, el asunto podría llegar a tener una gran trascendencia, más política que judicial.


El juez interroga hoy sobre los cortes en la grabación
- Los tres guardias civiles que elaboraron el informe sobre los cortes que aparecen en las grabaciones realizadas en torno al bar «Faisán» de Irún el 6 de mayo de 2006, día del supuesto «soplo» policial a ETA, comparecerán hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz para explicar el contenido del mismo. En ese dictamen, señalaban que los citados cortes no eran accidentales y, aunque según pudo saber este periódico, la Guardia Civil en ningún caso habla de manipulación, sí descarta el deterioro de las cintas (una de
las posibilidades esgrimidas por la Policía), dado que éstas eran nuevas. En cuanto a los «agentes externos» a los que aludía el equipo investigador, los peritos de la Guardia Civil que realizaron el informe sólo contemplan una intervención maliciosa o un descuido como origen de los cortes, aunque en ningún caso prejuzgan lo que pudo ocurrir.