América

Clinton se disculpa por teléfono con 11 líderes mundiales

Cristina Fernández, Ban Ki-moon o Zardari, algunos de sus interlocutores

Hillary Clinton saluda a soldados norteamericanos destinados en la base aérea de Manas (Kirguizistán)
Hillary Clinton saluda a soldados norteamericanos destinados en la base aérea de Manas (Kirguizistán)

NUEVA YORK- La secretaria de Estado, Hillary Clinton, ya dio la cara ante los periodistas inmediatamente después de que las filtraciones de Wikileaks mostraran el desdén con que EE UU mira al resto de los actores internacionales. Ayer se supo que Clinton se ha puesto en contacto con once líderes mundiales para disculparse por los controvertidos cables.

El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, confirmó que Clinton «realizó dos llamadas muy breves desde Uzbekistán. Una al presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, y otra a la presidenta argentina, Crisitna Fernández». El martes Clinton telefoneó a la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf.

Además, hace una semana, antes de la divulgación de los despachos, Clinton llamó por teléfono al consejero de Estado chino, Dai Bingguo; la ministra de Exteriores francesa, Michele Alliot-Marie; su homólogo británico, William Hague; al alemán Guido Westerwelle, el príncipe saudí Saud Al Faisal; y el presidente de Afganistán, Hamid Karzai. Al día siguiente conversó por teléfono con el titular de Exteriores canadiense, Lawrence Cannon, y el chino Yang Jiechi.

Clinton se disculpó también con el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, durante su reunión bilateral del martes en Washington. Pero no ha sido suficiente para el primer ministro, Recep Tayip Erdogan, que ha advertido que su país podría presentar una querella contra EE UU.

Entre otros, Clinton ha abordado la cuestión de las filtraciones con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, después de saberse que ordenó a sus funcionarios espiarle. Ban siempre se ha destacado por intentar a toda costa evitar los enfrentamiento directos con Estados Unidos, principal contribuyente al presupuesto de la ONU.

Sin embargo, en privado los diplomáticos de la organización internacional en Nueva York han expresado su malestar por lo ocurrido estos días. Para Naciones Unidas, sus relaciones con Washington han sido tradicionalmente complicadas. Sobre todo porque Washington considera dicha organización un instrumento para cumplir su agenda internacional. Y es el escenario donde choca con otras grandes potencias como Rusia o China.