El constructor del palacete de Matas recibió 18000 euros en metálico

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MADRID- Dos meses después de que el ex presidente balear, Jaume Matas, prestara declaración en calidad de imputado en el marco del «caso Palma Arena», las comparecencias judiciales en esta presunta trama de corrupción siguen su curso. El juez que instruye la causa, José Castro, citó ayer a declarar en calidad de testigo al constructor Juan Serra, encargado de ejecutar varias reformas en el afamado palacete que el ex ministro de Medio Ambiente posee en la capital balear. Dichas reformas se ejecutaron por valor de 70.000 euros en metálico, si bien el resto del cobro, 32.000 euros, se realizaron de forma ilícita por parte del cuñado de Matas, Fernando Areal, también imputado en este caso. En esta ocasión, el magistrado José Castro interrogó a Serra en relación a otras obras de rehabilitación, una vivienda ubicada en la Rambla de Palma y que es propiedad de la madre de Jaume Matas.Según la declaración de Serra, estas reformas no se cobraron con dinero negro, aunque sí afirmó haber percibido por ello 3 millones de pesetas (18.070 euros) en metálico y «con facturas». Asimismo, el constructor añadió que la orden se ejecutó a nombre de Maite Areal, la mujer del ex presidente popular, Jaume Matas. Por su parte, los sobrinos del periodista Antonio Alemany, Miguel Mateo y Lucía Oliver, declararon ayer en calidad de imputados. Ambos defendieron que su participación en la sociedad Agencia Balear de Noticias fue mínima y simbólica. No obstante, el magistrado considera que esta agencia estaba «identificada plenamente» con Alemany, quien, presuntamente, se pudo haber lucrado con una subvención de 449.734 euros que el Ejecutivo de Baleares otorgó en 2006 a dicha entidad.