Bruselas

Un buen acuerdo por José María Aznar Botella

La Razón
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Los mercados han respondido con entusiasmo a los acuerdos del Consejo Europeo. No es de extrañar. La posible recapitalización de los bancos de forma directa, la consideración de los préstamos a los Estados como «pari passu» con el resto de acreedores y el eventual uso de los fondos europeos para la compra de deuda soberana, supone de alguna forma mutualizar la deuda en la zona euro, al transferirse el riesgo de la periferia al conjunto de la eurozona.

Los acuerdos alcanzados no suponen una solución a la crisis sistémica de la Unión Europea, pero sí que suponen un gran paso adelante, y lo que es más importante, demuestran la voluntad política de los líderes de la Unión por hacer lo necesario por salvar el sistema.

Quedan por definir la hoja de ruta de la unión fiscal y los detalles de la unión bancaria, asuntos estos que no son poca cosa.

Esta indefinición supone de hecho el gran riesgo político y económico para la zona euro. De las conclusiones de la última cumbre de la Unión, sorprende lo que cedió Alemania y también lo poco o nada que cedió Francia. Que Hollande ceda su soberanía fiscal a Bruselas va a ser difícil, y será en esa batalla donde se juegue el futuro de la Unión. Ha quedado demostrado que junto a una unión monetaria y bancaria se precisa una fiscal, y de no culminarse esta, quedará sin resolver el problema de gobernanza de la Unión haciendo insostenible el proyecto del euro.

Desde el punto de vista español el resultado de la cumbre es positivo. Los términos del acuerdo nos darán algo más de tiempo para poner la casa en orden, que es ahora lo que toca. Más nos valdrá ponernos a ello porque el viento soplará a favor por no mucho tiempo.