Bradley Cooper bendita resaca

Tras «Resacón en Las Vegas», el actor da un giro a su carrera con el thriller «Sin límites»

Mel Gibson iba a realizar un cameo en «Resacón en Las Vegas 2», cuyo rodaje acaba de terminar, aunque fue sustituido por Liam Neeson
Mel Gibson iba a realizar un cameo en «Resacón en Las Vegas 2», cuyo rodaje acaba de terminar, aunque fue sustituido por Liam Neeson

Tiene los ojos muy azules, muy fríos, parece que congelados en otro paisaje, él, un cómico tan mono y divertido que luego, en persona, parece que está en otra parte, lejos. Presentaba en Madrid «Sin límites», donde encarna a un pobre diablo que tras tomar una nueva droga de diseño consigue que su cerebro funcione al 100%. Rijosa humanidad... En la cinta comparte plano con De Niro, que encarna a un empresario con escasos escrúpulos: «Aunque ya antes había trabajado con Bullock o Walken, confieso que decidí convertirme en actor por él, me encantaban todas las películas de Robert... », dice con fe y mucha educación.

Jugar con demasiada ventaja
Cooper, que lleva unos zapatos la mar de elegantes, debe su fama a «Resacón en Las Vegas», cuyo estreno de la segunda parte anda ya de camino. Pero él quiere hablar más sobre Eddie, el joven de «Sin límites»: «Me encanta, posee algo inocente y honesto. A pesar de todo, se trata del mismo tipo antes y después». Otro tema es hasta qué punto resultaría lícito potenciar la inteligencia con sustancias de efectos secundarios, por lo demás, devastadores: «Sí, la historia puede provocar polémica, qué sucedería de existir. Los que pudieran tomarla irían 100 pasos por delante del resto... Juegan con ventaja. Una cuestión que plantea "Sin límites"radica en eso, lo que sucedería de estar disponible en el mercado, cómo podría controlarse». El también protagonista de «El Equipo A» reconoce las diferencias entre una preparación física dura para su papel y enfrentarse a un thriller como éste: «Claro, estuve meses levantando pesas, pero fue más fácil que encarnar a Eddie. Además, me encantó la ametralladora, manejar armas». Y antes de partir, la mirada igual de líquida, afirma no darle miedo convertirse en el actor de moda «si ello significa que me dan buenas oportunidades». Un vaticinio facilón: no le faltarán.


Gibson, repudiado
Mel Gibson iba a realizar un cameo en «Resacón en Las Vegas 2», cuyo rodaje acaba de terminar, aunque fue sustituido por Liam Neeson, un tema del que el educado Cooper no quiere «comentar nada». Parece que Hollywood no ha perdonado aún sus salidas de tono.