Baloncesto

Una cita con la Historia

España llega al Mundial que hoy arranca en Turquía como nunca lo había hecho antes en una cita de estas dimensiones. Defiende el título y es favorita para revalidarlo. El oro de Japón, el momento culminante para la mejor generación gloriosa del baloncesto español, se pone en juego.

Medio equipo que está en Esmirna vivió en persona lo de Saitama; el otro medio ha asumido un reto del que nadie reniega: el oro es el ob- jetivo. Sólo dos selecciones en la historia fueron capaces de repetir título mundial. Brasil lo consiguió en 1959 y 1963; Yugoslavia impuso el dominio «plavi» en 1998 y 2002. «La Roja» tiene un rival de dimensiones considerables, Estados Unidos. Los yanquis son un equipo atípico. No está ninguno de los doce campeones olímpicos de Pekín. Ni Kobe ni LeBron ni Dwayne Wade... Ninguno. Entre los realmente grandes de la NBA, entre los 15-20 mejores jugadores, sólo está Kevin Durant. Es muy bueno, pero es la única superestrella de la Liga. La grandeza de los estadounidenses es que con el equipo C son los grandes favoritos... Con permiso de España.

El resto (Serbia, Argentina, Brasil o Grecia) están varios cuerpos por detrás. El mayor contratiempo es que el sistema de competición ha dictado, si todo se desarrolla con normalidad, que los dos grandes favoritos se midan antes de tiempo, en semifinales.

Para España, la lesión de José Manuel Calderón ha sido un contratiempo relativo, aunque eso sea casi un tema tabú. La baja del mejor «Calde» hubiera sido letal. La ausencia del actual base de los Raptors puede no notarse en exceso. Su ausencia dotará de más protagonismo a Ricky. El base, Navarro, Rudy, Reyes y Marc Gasol se han erigido como los pilares del grupo.

Un quinteto en el que hay de todo, pero que se revaloriza con lo que sale del banquillo. Ninguna otra selección, ni siquiera la estadounidense, cuenta con tal variedad de argumentos entre los suplentes.

Scariolo y su cuerpo técnico no quieren hablar de momento de los yanquis. El grupo ha escarmentado del caótico arranque del pasado Eurobasket. Los problemas físicos y el exceso de confianza no serán pecados este año. Francia es el primer rival para medir la capacidad después de una preparación exigente que se ha saldado con un notable alto. Los galos no tienen a Parker, pero son una de las selecciones más físicas del campeonato. Es el único temor que inspiran los «bleus» a un grupo que está ansioso por empezar a competir. «Hay que procurar que no corran», dice Navarro.

La ausencia de Pau Gasol ha incrementado el hambre en buena parte de los componentes de la selección. Sin la estrella de los Lakers, su hermano está obli- gado a ser la referencia interior. Marc lo ha asumido con naturalidad. Es la pieza decisiva en el engranaje del equipo y más con las características de la selección estadounidense. «Coach K.» sólo tiene un pívot de verdad y no es precisamente el jugador más utilizado. La gran diferencia con anteriores equipos de la NBA es que éste parece precisamente un equipo. No es un mérito menor.

Todos sus amistosos, salvo en el que se midieron con España, los resolvieron por una diferencia media de 30 puntos. No hace cada uno la guerra por su cuenta, existe cierta disciplina y su cuerpo técnico asegura que todo esto se debe a que están pensando en España. «La Roja» en Turquía también es favorita. Llegan co- mo vigentes campeones. Repetir sería el no va más.