Los pescadores evitan acercarse al Peñón

MADRID.- El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, se mostró ayer dispuesto «al diálogo» para terminar con el conflicto pesquero entre España y Gibraltar. Pero no es el pescado el que depende de las negociaciones entre el Peñón y España. Son los 400 puestos de trabajo sólo directos que dependen de ellas. Desde la la Federación Andaluza de Armadores Pesqueros, responden así a las declaraciones de Picardo: «Los pescadores estamos siendo utilizados para otros fines que van más allá del mundo de la pesca». La Federación cree que, gracias al gobierno español pueden faenar con tranquilidad en las aguas dada la protección constante de la guardia civil. Durante la madrugada del miércoles y el día de ayer la Guardia Civil patrulló con normalidad y no percibió incidentes en la Bahía de Algeciras entre pescadores españoles y las patrulleras gibraltareñas. «Ése es el problema», aseguran los pescadores, «que dependemos de esa protección, pero no podemos actuar con normalidad porque podríamos sufrir un hostigamiento, un asalto, por parte de las autoridades gibraltareñas». El pasado domingo, un pesquero español terminó asaltado por la policía del Peñón. tras un enfrentamiento. «Es indignante que pongan el medio ambiente como excusa, cuando tienen gasolineras flotantes que causan una gran contaminación».

Hasta el martes, cuando los pescadores se reúnan con la alcaldesa de la Línea de la Concepción, estos seguirán evitando faenar en el área cercana al Peñón, a la espera de que el conflicto pesquero suscitado en la zona se solucione. Así lo aseguraron ayer a Efe los patrones mayores de las cofradías de Algeciras y La Línea, Esteban López y Leoncio Fernández, respectivamente, que señalaron que, tras la ruptura del diálogo con las autoridades gibraltareñas, no han vuelto a faenar de la zona por el mal tiempo y para «evitar incidencias» con la Royal Gibraltar Police.

Mientras tanto, la Guardia Civil ha reforzado la Unidad del Servicio Marítimo de Algeciras con agentes procedentes de Cádiz y Málaga, aunque fuentes del Instituto Armado señalan que es porque coincide con un ejercicio de la agencia europea de fronteras y no por el contencioso con el Peñón.