El PP pide que diputados y ministros tengan que declarar lo mismo

El Grupo Popular devolvió ayer la pelota al tejado del Gobierno dentro del tira y afloja en el que se han embarcado todos los partidos para ver quién se cuelga la medalla de campeón en la lucha contra los «privilegios» de Sus Señorías

Hace dos años el Congreso decidió abrir su agenda de actividades
Hace dos años el Congreso decidió abrir su agenda de actividades

El PP abrió la veda al convertir la modificación del régimen de pensiones de los parlamentarios en la gran propuesta de la Convención Nacional de Sevilla, pero lo que en un primer momento fue un eficaz golpe mediático hoy ha mutado en una patata caliente difícil de manejar una vez que el presidente del Congreso, José Bono, terció en el debate haciendo gala del populismo que tan buen resultado le dio en Castilla-La Mancha.

La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, comunicó ayer a Bono por carta sus propuestas ante el debate abierto. La más clara es la de eliminar los complementos a los que hasta ahora tenían derecho los parlamentarios con llevar más de ocho años ocupando un escaño.

Como ayer informó este diario, los populares aceptan hablar de fórmulas parar aumentar la transparencia y su propuesta consiste en equiparar el régimen de los diputados con el que rige para Gobierno y altos cargos, por tanto, tendrían que hacer público su patrimonio, pero no el de sus familiares, como ha llegado a plantear el PSOE dejándose acunar por el «yo voy más allá».

El PP no entra en el debate de las incompatibilidades que también han querido abrir los socialistas: oficialmente se pone a la espera de ver qué decide Bono, aunque «sotto voce» reconoce que no está de acuerdo con el planteamiento del PSOE porque llevaría a un «Parlamento de funcionarios». Tampoco «se moja» de partida con la espinosa cuestión de la acumulación de sueldos públicos y privados.

Sáenz de Santamaría sí recoge en su carta una iniciativa que no tiene nada que ver con el debate en cuestión, pero que apunta a un problema pendiente de resolver: las dificultades para que diputadas y senadoras hagan uso de sus bajas de maternidad por sus obligaciones de voto. Como solución el PP plantea que se habilite algún procedimiento electrónico.