Los ministros no podrán recibir regalos de más de 150 euros

PARÍS- Los símbolos cuentan en política tanto como los resultados. Por eso, la primera decisión del Gobierno galo ha sido dar un tijeretazo al tren de vida del Estado. Empezando por los salarios del nuevo Gabinete, que junto al del primer ministro y el jefe del Estado sufrirán un recorte del 30% respecto al de sus antecesores. François Hollande, que está cuidando mucho su entrada en escena, no sólo cumple así una promesa electoral, sino que evita repetir los errores de su antecesor, que pagó caro algunos excesos de imagen. Los franceses todavía guardan en la retina los primeros pasos de Nicolas Sarkozy tras su elección en 2007 y no han digerido que el entonces recién elegido presidente celebrara su triunfo en un restaurante de los Campos Elíseos junto a los empresarios más poderosos del país ni que estrenara su quinquenio a bordo de un yate en Malta.

Sin embargo, la tan proclamada «sobriedad» de Hollande no tardó en recibir las críticas de los conservadores que calificaron de «impostura» el recorte salarial. «Su Gobierno cuenta con 14 ministros más que el primer equipo de Sarkozy. Esto es, un aumento del 65%», denunció ayer el secretario general de la UMP, Jean François Copé, que predice un coste mucho más elevado para el contribuyente. El primer Consejo de Ministros –«serio» para unos, «intimidatorio» para otros– resultó toda una novedad para una gran mayoría. 29 de los 34 miembros del Ejecutivo no han ejercido nunca responsabilidades gubernamentales, incluidos el presidente y el «premier».
El Gobierno confirmó ayer que auditará las cuentas públicas del Estado. Antes de tomar cualquier decisión económica se ha encargado al Tribunal de Cuentas un informe sobre el estado de ejecución de los Presupuestos generales de 2012, que se espera a principios de junio, como anunció la portavoz y benjamina del Gobierno, Najat Vallaud-Belkacem. De su resultado dependerá la ejecución de algunas promesas, como el aumento en julio del salario mínimo.

 

Valls se estrena recordando su origen español
Manuel Valls, nada más tomar posesión como ministro del Interior quiso recordar sus raíces españolas y prometió a sus conciudadanos que en materia de seguridad no habrá distinción de categorías, barrios o procedencia. A su vez, indicó que el hecho de haber elegido ministro a alguien como él, que «no nació en Francia y aprendió a amar sus valores, su cultura, su lengua y su bandera, demuestra que Francia es un país aparte del que se debe subrayar más su fuerza y sus bazas». Quien recibió la oferta de formar parte del Gobierno de Sarkozy en 2007 sucederá en el cargo a Claude Guéant, perteneciente al ala más derechista de la UMP.
 

9.500 EUROS al mes
Los ministros pasarán de cobrar 13.490 euros brutos mensuales a 9.443 euros. Por su parte, el salario del presidente y del primer ministro, que Sarkozy decidió durante poner al mismo nivel, sufrirá una reducción desde los 21.300 euros brutos por mes a 14.910 euros. El recorte se aplicará inmediatamente salvo para el dúo ejecutivo, que requiere una ley que se adoptará tras las legislativas con carácter retroactivo.
Hollande aprovechó la primera reunión de su gabinete para recordarles su compromiso ante de una «República ejemplar». Sus ministros tuvieron que firmar un código deontológico.