El PSOE de Almería cainismo progresista

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El PSOE de Almería estalló ayer en mil pedazos. El secretario general, Diego Asensio, dimitió entre acusaciones a José Antonio Griñán de agredir a la provincia y de tener un «talante totalitario». Asensio atribuyó a Griñán la maniobra que supuso la renuncia de más de la mitad de los miembros de la ejecutiva provincial, lo que forzaba su cese según los estatutos. Los sucesos de Almería son el síntoma de una patología llamada derrota que horada ya la cohesión y la credibilidad socialistas.

La libertad de Anes ante la izquierda sectaria
Ante las sectarias críticas de la izquierda al Diccionaro Bibliográfico de la Real Academia de la Historia, el director de esta institución sostiene en una entrevista en LA RAZÓN que no dimitirá. «No hay ni habrá –recuerda Gonzalo Anes– censores en la Academia». Su firmeza es la mejor respuesta a la intolerancia de quienes se retratan a sí mismos llamando «fascistas» a los académicos.

El inexplicable ascenso de Rodríguez Álvarez
Causa estupor que el Gobierno haya elegido como director de la Agencia de Protección de Datos a alguien con un perfil tan bajo como José Luis Rodríguez Álvarez, el actual director de gabinete del ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Aparte de este puesto, no se le conocen más méritos a Rodríguez, cuyo currículo no está a la altura de su nuevo puesto. El portavoz de Justicia en el Congreso, Francisco Trillo, hará bien en pedir explicaciones al Ejecutivo ante un nombramiento tan caprichoso.