Fabra anuncia que se retira tras las elecciones e insiste en su inocencia

El sucesor será el actual adjunto a la presidencia del PP provincial, Javier Moliner

Fabra se despidió ayer de su partido
Fabra se despidió ayer de su partido

CASTELLÓN- Lo que en principio iba a ser una fiesta de bienvenida se convirtió en todo lo contrario. El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, quien se reincorporó ayer a la actividad política tras seis meses de luchar contra su enfermedad, anunció que se retirará tras la celebración de las próximas elecciones.
Así lo destacó durante el homenaje que le rindió su partido, el PP, en el Auditorio del Palacio de Congresos de Castellón, ante más de 1.200 militantes que aplaudieron de forma incansable al que ha sido durante 16 años presidente provincial.
En el que fue, según dijo, el discurso más dificil de toda su vida, un Fabra, visiblemente emocionado, agradeció a su partido estos «maravillosos» años en los que ha estado gobernando la provincia, pero explicó que ahora ha llegado el momento de dedicarle a su familia todo el tiempo que les debe.
Como sucesor, la Junta Directiva Provincial ratificó ayer mismo al adjunto a la presidencia del partido en Castellón, Javier Moliner, a quien Fabra ya designó como continuador de su labor en el Congreso que el PP de Castellón celebró en Peñíscola en 2008.
El presidente de la Diputación aprovechó este acto, en el que no estuvo presente ningún miembro de la directiva nacional de su partido, para reiterar su inocencia y aseguró que no ha querido dimitir de su cargo para «pelear por su honor».
Explicó que de lo único que se declara culpable es de «haberse dejado la piel» por defender su tierra y reconoció que nunca hubiera pensado que él y su familia iban a «pagar un precio tan alto».
Para el presidente de su partido y de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, tuvo palabras de cariño y amistad aunque no faltaron las reivindicaciones para la provincia. Fabra le aseguró que no están «plenamente satisfechos con la gestión del Gobierno valenciano» en Castellón y le reprochó los retrasos en el aeropuerto de la ciudad.
A pesar de eso, aseguró que «Camps va a ser el flamante presidente de la Generalitat que todos necesitamos, aunque eso ponga de los nervios a nuestros adversarios, que tienen una especial fijación contigo y conmigo».
Por su parte, Camps agradeció a Fabra que se haya «dejado la vida por Castellón» y aseguró que «durante los 200 años que se recuerda de historia de esta provincia nunca ha habido un líder político que haya hecho tanto» por la misma.
Además, señaló que el partido tiene «la suerte» de poder decirle a Mariano Rajoy que el partido funciona y «podrá recoger la antorcha que le dejó Aznar».

Carlos «Corazón de León»
Curiosa fue la comparación que estableció el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, entre el presidente de la Diputación y el rey Ricardo Corazón de León, con quien aseguró que comparte «la fortaleza, las convicciones, el compromiso, la fuerza y el tesón».
Fabra destacó del presidente provincial la renovación que ha hecho en el partido, de forma que el PP es ahora «la mejor alternativa» para «hacer de Castellón la mejor provincia de España».
Por su parte, el ya nombrado sucesor de Fabra, Javier Moliner, mostró su entusiasmo e ilusión en el nuevo proyecto que se le presenta y aseguró que Castellón debe ser capaz de atraer inversiones y reivindicó que esta provincia quiere ser igual que Valencia y Alicante. Destacó que no le va a «flaquear la voz ni un minuto» a la hora de reivindicar.