ANÁLISIS Una táctica adecuada

La Razón
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¿Cree que el anuncio de retirada perjudica a las tropas?
– Desde el punto de vista de política interna puede ser bueno, pero desde el punto de vista militar es un absurdo total, algo que va contra todo principio táctico o estratégico. Es algo que perjudica además la seguridad de nuestras tropas, pues las separa de la población civil que ya no se fiará de nosotros ni nos informará, y dará alas a los insurgentes que lo tomarán como una victoria de su parte.

¿Sería bueno pasar en esta fase a una táctica más ofensiva?
– Por supuesto, pero para ello habría que reconocer primero que estamos en un conflicto armado civil, si no queremos llamarle guerra, entre el Gobierno de Afganistán y los insurgentes y que nosotros estamos apoyando al primero tratando así de asegurar la gobernanza y proteger a la población civil. De esta forma, podríamos ampliar las reglas de enfrentamiento de nuestro contingente para permitirle buscar y atacar a los insurgentes y no dejarles, como hasta ahora, la iniciativa. Necesitaríamos también mejorar nuestros sistemas de inteligencia.

¿Qué efecto puede tener sobre occidente una salida fallida?
– Si nuestro repliegue se realiza sin que las Fuerzas Armadas y las de seguridad afganas sean capaces de poder controlar la situación y de garantizar la seguridad, el descrédito que caerá sobre la OTAN y los países que participan con ella va a ser realmente grande. Será la primera vez que la OTAN no consiga sus objetivos. Se trataría, de hecho, de una derrota de Occidente ante islamistas radicales como son los talibán. Las consecuencias pueden ser muy graves.