OPINIÓN: Otra improvisación

OPINIÓN: Otra improvisación
OPINIÓN: Otra improvisación

Parecía que, tras las ocurrencias del ministro Sebastián para ahorrar energía, prescindir de las corbatas y regalar bombillas el Guiness de la improvisación era difícil de superar. Pero el Gobierno de Zapatero no tiene límites en su frivolidad e improvisación. La única medida que se les ocurre es bajar el límite de velocidad de 120 a 110 Km/h.; medida no basada en estudios técnicos, sino sólo en el voluntarismo. Sin considerar el costo de volver a rotular las carreteras con nuevos discos prohibitivos (habrá que vigilar de cerca a las empresas a las que los chicos de Rubalcaba adjudican el cambio de la señalización), hay que señalar que la medida se toma sin un estudio sobre la reducción del consumo de combustibles que puede suponer. Si cuando sube el petróleo se baja la velocidad,¿qué va a ocurrir cuando vuelva a bajar el barril? ,¿volverá a elevarse?. Y si baja a 30 dólares/barril, ¿se pondrá el límite en 180 por hora?

El Gobierno que pone la proa a la energía nuclear, que subvenciona el carbón nacional, más contaminante y de menor rendimiento, sólo nos ofrece para ahorrar energía la fórmula simplista de limitar la velocidad, ya de por sí muy baja. Las prisas son malas consejeras y el deseo de tomar una decisión rápida lleva al Gobierno a una mala decisión. Debería haber analizado qué sectores se ven afectados por el alza de precios energéticos. Los agricultores van a ver aumentar sus costos de fertilizantes, pesticidas, fitosanitarios y combustibles; los pescadores el gasóleo, su mayor costo de producción; los transportistas están en periodos difíciles... y la única respuesta del Gobierno es bajar límites de velocidad. No hace falta que el Gobierno socialista endurezca su política hacia el automóvil; exprimido por impuestos, multiplicadas las sanciones, suprimido el Plan 2000E y ahora, las limitaciones injustificadas de velocidad. Los automovilistas siguen pagando la incapacidad gubernamental.