Sin rastro de Ericka la única policía de los 9000 habitantes de Guadalupe

Los cárteles de Juárez podrían haber secuestrado a la joven sheriff

Ericka, junto a su rifle R-15, era la única de sus siete compañeros que seguía en la comisaría de Guadalupe
Ericka, junto a su rifle R-15, era la única de sus siete compañeros que seguía en la comisaría de Guadalupe

CIUDAD DE MÉXICO- La única agente policial que permanecía en funciones en la ciudad norteña de Guadalupe desapareció, sin que hasta el momento se conozcan los motivos, según informaron ayer las autoridades estatales sobre el caso de esa localidad en la frontera con Estados Unidos.

La policía Irma Ericka Gándara, de 28 años, decidió permanecer en su cargo a pesar de agresiones y renuncias de sus compañeros que llevaron a que en un año se redujera la fuerza policial de la comunidad de ocho agentes a sólo ella. La Fiscalía del estado norteño de Chihuahua, al que pertenece el municipio de Guadalupe (de 9.000 habitantes), comenzó una investigación para encontrar a Gándara, aunque sus familiares no han presentado ninguna denuncia formal, dijo el martes el portavoz de la dependencia estatal, Arturo Sandoval.
Gándara desapareció el 23 de diciembre y desde entonces se desconoce su paradero. Algunos medios locales han señalado que la mujer policía fue secuestrada, aunque las autoridades aún no lo han confirmado.

El mismo día de la desaparición de la agente fue incendiada la casa de una funcionaria local del mismo municipio de Guadalupe, localizado en el llamado Valle de Juárez, que ha sido escenario de diversos enfrentamientos entre cárteles de las drogas.

La zona está cercana también a Ciudad Juárez, una localidad fronteriza con Texas que concentra más de la mitad de la violencia por narcotráfico en México.

Las amenazas y agresiones de los cárteles de las drogas han forzado a muchos policías municipales a renunciar. La resistencia de hombres a ocupar esos puestos ha llevado a diversas mujeres a aceptar el servicio como policías. Uno de los casos más relevantes ocurrió en octubre, cuando una mujer de 20 años aceptó convertirse en jefa de la Policía en el municipio de Praxedis (en el estado de Guerrero) muy próximo a Guadalupe.

Los carteles rivales de Juárez y Sinaloa son los responsables de la violencia que afecta a Ciudad Juárez y sus inmediaciones.

El caso de Ericka es uno más de los constantes episodios de violencia vinculados al narcotráfico que vive México desde que el presidente Calderón desatara la guerra a los narcos.
También ayer se confirmó el hallazgo en un pueblo del estado de Nuevo León (noreste) de una cabeza humana que corresponde a un agente de la Policía Federal mientras dos jóvenes morían calcinados en Ciudad Juárez.