Crítica de cine / «La chica del tren»: El otro escandalazo de Francia

«La chica del tren»: El otro escandalazo de Francia
«La chica del tren»: El otro escandalazo de Francia

Director: André Téchiné. Intérpretes: Émilie Dequenne, Catherine Deneuve y Michel Blanc. Guión: A. Téchiné, Odile Barski y Jean-Marie Besset. Francia, 2009. Duración: 105 minutos. Drama.Aunque acaben de regresar a casa comiditos de vergüenza tras ser apeados malamente de los Mundiales y, días antes, protagonizaran uno de los capítulos deportivos más bochornosos de los últimos tiempos, a Francia todavía le quedan ganas de recordar otra historia polémica y reciente (sucedió en 2004), con no menos miga: la que protagonizó una joven sin trabajo (la espléndida e inquietante Émilie Dequenne) que simula haber sufrido una violenta agresión antisemita. Los medios de comunicación dieron tanto aire entonces a la noticia que ésta salpicó incluso a la esfera política gala, presidente Jacques Chirac incluido. Mientras Louise (Catherine Deneuve, que se desenvuelve bien encarnando a una pobretona...) intenta comprender las reacciones de su hija, la hermética Jeanne, tras el supuesto ataque que sufre con las esperanzas puestas en la ayuda de Samuel Bleistein, un conocido e influyente abogado amigo de la juventud, Jeanne muere de amor por un chico con trampa y quizá dinamitador inconsciente del embuste. Adaptación de la obra teatral «RER», escrita por Jean-Marie Besset, el vigoroso autor de «Los juncos salvajes» no escatima gastos narrativos (planos y textos superpuestos, fundidos en negro...) ni la utilización de imágenes impactantes y cargadas de simbolismo (Jeannie, que intenta huir de sí misma, rema en una barcaza hacia ninguna parte) para que el espectador se dé cuenta de que, en el fondo, quizá no sabe nada. Jeanne, imperturbable, acaba la película como empieza: patinando, quizá ofuscada por los arañazos que recibe de la juventud, sola, el rostro inmutable. Las razones, y un país asustado al descubrir sus propios terrores internos, quedan atrás entre jirones de tenebrosos presagios.