El PP no descarta imputar a cargos de Interior por el chivatazo a ETA

El Partido Popular no descarta solicitar al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que realice "nuevas imputaciones"a responsables del Ministerio del Interior por su posible participación en el chivatazo a la banda terrorista ETA en 2006, según afirmó hoy en el Fórum Europa el coordinador de Justicia y Libertades Públicas del PP, Federico Trillo.

El dirigente popular declaró en el citado foro de debate, organizado por Nueva Economía Fórum, que su formación podría pedir más imputaciones a la vista de las últimas informaciones aparecidas sobre el "caso Faisán".

Trillo celebró que la investigación ha dado un giro desde la llegada del magistrado Pablo Ruz al Juzgado Número 5 de la Audiencia Nacional, en sustitución de Baltasar Garzón. De hecho, se refirió a Ruz como "el verdadero juez instructor", ante la falta de avances que se habían producido en la anterior etapa.

El dirigente popular arremetió contra el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, por considerarle el principal responsable del chivatazo.

Trillo explicó que "la responsabilidad penal y la política no son la misma cosa", dado que la primera se decide en los tribunales y la segunda "en el Parlamento y en las elecciones generales".

En este sentido, indicó que "el ministro del Interior debe someterse al Parlamento y dar explicaciones de una vez sobre el 'caso Faisán'".

"Está en sus manos. Quien tiene que conocer qué pasó realmente es quien era entonces y sigue siendo hoy titular de Interior. Por eso mi petición de siempre es que se explique", añadió.

Trillo insistió en que Rubalcaba "tiene la llave"para que se conozca lo que realmente pasó el 4 de mayo de 2006 en el bar "Faisán", cuando se iba a producir una operación antiterrorista contra el aparato de recaudación de ETA y la acción policial se vio frustrada por una llamada de teléfono al dueño del local que se estaba vigilando.

Por ello, el responsable de Justicia e Interior del Partido Popular definió el caso como un "chivatazo escandaloso de cuyas consecuencias aún no se alcanzan"a conocer.