La Junta cedió gratis los terrenos para la planta de corcho de Borbolla

El dinero del «fondo de reptiles» se repartió de manera arbitraria e indiscriminada, aunque el patrón seguido siempre apuntaba a los mismos beneficiarios: empresas e instituciones vinculadas al PSOE.

La Junta cedió los terrenos que eran de su propiedad a coste cero, porque lo que pagó el Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas le fue posteriormente reintegrado
La Junta cedió los terrenos que eran de su propiedad a coste cero, porque lo que pagó el Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas le fue posteriormente reintegrado

Sevilla- Es el caso del proyecto que impulsó el ex alcalde socialista de Cazalla de la Sierra Ángel Rodríguez de la Borbolla –hermano del ex presidente autonómico, José Rodríguez de la Borbolla–, en el municipio sevillano de Villanueva del Río y Minas: la implantación de una planta de ionización del corcho, «la mayor de España». La realidad es que al día de hoy no se ha hecho nada.

Las empresas de Rodríguez de la Borbolla se beneficiaron de numerosas ayudas con cargo a la partida 31L. En el caso de este proyecto, Electron Service Line, Uprasa Inversiones y Enoworld –tres sociedades participadas por el ex alcalde de Cazalla– firmaron un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Villanueva el 21 de abril de 2004 por el que se aseguraban unos terrenos. Es decir, el Consistorio pondría a su disposición el emplazamiento para la factoría a coste cero.
Es esta operación la que financió la Consejería de Empleo con cargo a la partida que servía para pagar los ERE. Los terrenos de Valdevacas donde iría la planta eran propiedad del Gobierno andaluz y estaban adscritos a la Dirección General de Patrimonio. El convenio, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, cita expresamente que el Ayuntamiento sevillano comprará los terrenos «por el importe contablemente consignado». Esa cantidad era de 250.000 euros, la misma que la Dirección General de Trabajo le reintegrará posteriormente al municipio a la firma del convenio. El objetivo era la implantación «del mayor ionizador de España» en una de las zonas «con alta tasa de desempleo».

Al final, la realidad es que la Junta cede gratis la finca al Consistorio, que a su vez se la traspasa a las empresas de Borbolla.

Los beneficios para el empresario no acaban ahí. En octubre de 2005, Enoworld, una de las firmas que adquirió la parcela, recibió vía convenio 1,2 millones del «fondo de reptiles». En febrero de 2006, Eserline –otra de las tres–, obtuvo una ayuda de 2,7 millones a fondo perdido de la Agencia IDEA.