Valcárcel y Cámara siguen al frente de la nave del PP

mmparco en palabras, este sería, grosso modo, el resumen que recogería lo que aconteció ayer en el XV Congreso Regional del Partido Popular de la Región. No en vano, el presidente de la formación, Ramón Luis Valcárcel, volvió a recibir el apoyo de los integrantes de su formación para que lidere la maquinaria popular durante los próximos cuatro años.

Los números dejan poco margen para la interpretación. Durante las votaciones que se produjeron en el transcurso del congreso, ejercieron finalmente su derecho al voto 970 de los 1.320 compromisarios que estaban llamados a las urnas. De los votos emitidos, 952 respaldaron la opción de Valcárcel, ocho fueron nulos y diez blancos. Por tanto, el 98,14 por ciento de los votantes optaron por renovar la confianza en su líder político, porcentaje que representa un nuevo hito de Valcárcel que, hasta la fecha, tenía en el 97 por ciento el máximo de su apoyo. El presidente murciano hizo acto de presencia sobre las 10:30 horas y comentó a su entrada que le resultaba imposible condensar cuales eran las claves del congreso porque «son muchas las necesarias para poner el motor del partido a punto». Sin embargo, sí definió el que fue el principal objetivo del cónclave que se celebró ayer. «Salir de la situación de crisis actual pensando en las personas porque el PP es una formación que se debe ver reflejada en la sociedad», manifestó Valcárcel para acto seguido puntualizar que «hay que superar la adversidad desde la unidad por eso no venimos aquí a discutir de ideologías sino de ideas y propuestas». Además, anunció que su partido «no va a tomar la calle, sino seguir estando en ella». Asimismo, aseveró que el PP regional «se va a activar mucho a partir de este momento».

De igual manera, durante su discurso, ya renombrado oficialmente presidente de los populares murcianos, mencionó que la creación de empleo será la máxima prioridad de esta nueva etapa para la que se diseñarán legislaciones y mecanismos que favorezcan la aparición de nuevos puestos de trabajo. En este sentido, reiteró la necesidad de que llegue agua a nuestra tierra para que se pueda mantener el crecimiento y, dentro de este ámbito, recalcó que resulta indispensable la realización de trasvases como elemento primordial y que «la desalinización se entienda como un complemento, pero no como una solución porque, de ser así, será la ruina para la agricultura». Igualmente, se refirió sin nombrarlo a un futuro trasvase del Ebro en el que siempre «respetaremos a la cuenca cedente, pero si sobra agua, si se va al mar y si el río es español, lo seguiré demandando». Dentro de otro ámbito, lamentó la actitud anteayer en Ceutí el secretario general de los socialistas españoles, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien animó a «tomar la calle». Para Valcárcel, el ex vicepresidente del Gobierno encarna todavía la esencia del Ejecutivo Zapatero y le exigió que dejen de mentir cuando dice que «se va a privatizar la sanidad, desmoronar el Estado del Bienestar, reducir las becas, abaratar el despido con la aplicación de la Reforma Laboral y que nos quedamos con el dinero para la reconstrucción de Lorca».

Esta misma línea de reproches a la oposición siguió también el vicesecretario general de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, que dijo en primer término que «el PP murciano es el único que está en disposición de dar lecciones al partido nacional por sus enormes resultados» y en segundo reprochó a los socialistas que derogaran los mecanismos de estabilidad presupuestaria y no los cambiaran por otros, por lo que «no se controló el presupuesto de las comunidades, que adoptaron mecanismos poco corrientes» que dispararon su déficit.