Tomás Gómez:«Mi decisión no era la más fácil»

El secretario general del PSM, Tomás Gómez, no aprovechó ayer sus 50 minutos de fama en el programa de Tele 5 para realizar grandes anuncios ni encender la lucha por el liderato del partido frente a Trinidad Jiménez, prefirió sonreír.

La guerra de las encuestas
La guerra de las encuestas

Ante las preguntas sobre la presión de José Luis Rodríguez Zapatero y gran parte de la maquinaria del PSOE para quitarle del sillón de Callao, Gómez mostró su cara más conciliadora negando la mayor y asegurando que sus compañeros son una piña para ganar a Esperanza Aguirre y a la ministra de Sanidad le une una estrecha amistad.

«Democracia interna», «gran acuerdo» o «candidatura colectiva» fueron las frases más repetidas por Tomás frente a la polémica que, precisamente, le había llevado a un espacio del «prime time». Sin embargo, el líder del PSM tuvo que recordar los piropos que Zapatero regaló a Jiménez, los «donde dije digo, digo Diego» de la misma sobre ser candidata y el feo que le hizo Jaime Lissavetzky al darle el apoyo a Jiménez en sus narices.

Pero, incluso cuando le pusieron en el brete de ponerse en el pellejo del mismo que quiere echarle de Madrid con el juego de «si yo fuera presidente», Gómez mantuvo su conciliación y siguió la línea del partido en cada una de las respuestas. Tan sólo se le vio el plumero cuando reconoció que la decisión de presentarse como candidato «no era la más fácil en términos personales, pero sí la más justa». Es más, justificó una vez más el jaleo de las primarias asegurando que si resulta ganador Zapatero saldrá más reforzado, puesto que «habrá ganado la democracia interna que ha sido su decisión». Anoche el líder del PSM recibió dos regalos: una audiencia en tres semanas «que no he logrado en tres años de trabajo», reconoció, y un casco (de moto) para frenar los golpes que lleguen a partir de ahora.


La guerra de las encuestas
En la entrevista a Tomás Gómez no faltó la polémica de las encuestas. Nada más comenzar el programa recordaron una vez más el sondeo de junio que mostraba a Trinidad Jiménez como la mejor opción socialista para enfrentarse a Esperanza Aguirre. Aunque sus defensores ya habían contestado que si se repitiese el cuestionario ahora el resultado sería diferente, Gómez optó por la vía del escepticismo para desechar todos los sondeos de aquí al 3 de octubre. «Las encuestas son sólo una foto y la vida es una película», replicó. Pero no se lo pusieron fácil y le recordaron el afán con el que, meses atrás, defendía sus datos que quitaban la mayoría absoluta a Aguirre. Ni siquiera la buena noticia de que, por fin, una encuesta le era favorable –la que Telecinco realizó en su página web entre el y Jiménez–, pudo tapar el dato del CIS que lanzó la periodista Isabel Durán sobre la valoración negativa que tenían los ciudadanos de Madrid sobre su gestión.