Pekín estudia legalizar «detenciones secretas» como la de Ai Weiwei

China prepara un borrador que legalizará "detenciones secretas"como las practicadas desde esta primavera a cientos de disidentes e intelectuales, como el creador contemporáneo Ai Weiwei, retenido 81 días sin mediar orden de arresto.

El borrador, publicado por el diario chino "Legal Daily", incluye una nueva excepción en la provisión de arresto domiciliario que permitirá a la policía detener sospechosos en una "residencia designada", diferente a la suya, por motivos de seguridad del Estado, terrorismo y grandes casos de corrupción.

Esta excepción, que supone una nueva violación de los derechos humanos por parte del régimen chino, se podrá aplicar "cuando una vigilancia domiciliaria (arresto domiciliario) en la residencia (del acusado) impida realizar una investigación", publica el rotativo.

La decisión tendrá que ser notificada por un fiscal u órgano de seguridad pública a alto nivel y la policía no tendrá obligación de notificar a la familia del detenido la detención y paradero del mismo si "dicha notificación impide la investigación".

La aprobación de esta ley dará cobertura legal al tipo de desapariciones forzadas que han sufrido el Nobel de la Paz Liu Xiaobo, Ai Weiwei o el abogado Liu Shihui, entre otros, manifestó Joshua Rosenzweig, experto de la Universidad China de Hong Kong y antiguo investigador de la ONG de derechos humanos Fundación Dui Hua.

"Esta provisión legitimará una práctica que la policía ya está usando. Va a facilitarles la labor", dijo hoy a Efe Rosenzweig, en referencia a desapariciones como la que padece desde hace más de dos años (con una corta reaparición en 2010) el también candidato al Nobel de la Paz Gao Zhisheng, abogado de derechos humanos.

El borrador forma parte de la enmienda de la Ley de Proceso Penal que, según la prensa china, prohibirá la obtención de confesiones y testimonios mediante tortura y otras prácticas violentas y que ha decepcionado a profesores de Derecho y grupos humanitarios.

"Creo que como pronto la ley se aprobará en el plenario del legislativo en marzo, pero no sé cuánto más debates y borradores serán necesarios para aprobarla", explicó Rosenzweig.

En cuanto a las limitaciones sobre las confesiones obtenidas mediante tortura, "es algo que todo el mundo podrá seguir ignorando a menos que exista una seria voluntad de exigir responsabilidades a la policía", manifestó el experto.

Según el profesor Chen Guangzhong, de la Universidad de Ciencias Políticas y Ley de China, la enmienda debería centrarse en "proteger los derechos humanos"y no en la "protección de la gente", indicó al diario "South China Morning Post".

Esa sería la única forma de "proteger los derechos de los delincuentes sospechosos, acusados y convictos. Y estaría en línea con la constitución", que aprobó en 2004 una enmienda que asegura que "el país respeta y protege los derechos humanos", agregó Chen.

Otros académicos citados por el rotativo, como Chen Weidong, de la Universidad Popular, opinó que es lamentable que el borrador de enmienda "no prohíba las evidencias obtenidas de forma ilegal".

China lleva a cabo desde febrero una de sus más brutales campañas de represión de los derechos humanos en décadas, con la detención y desaparición forzada de centenares de disidentes, abogados de derechos humanos o intelectuales, con el fin de evitar que se produzcan en su territorio revueltas como la de la Primavera Árabe.