Sin noticias del soldado Shalit

Hamas mantiene un muro de silencio tras cuatro años de secuestro

Sin noticias del soldado Shalit
Sin noticias del soldado Shalit

JERUSALÉN- Gilad Shalit (Nahariya, 1986) tuvo «suerte» el 25 de junio de 2006. Aquel día fue el único de los cuatro soldados que hacían guardia junto al paso fronterizo entre Israel y Gaza de Kerem Shalom que salió con vida de un ataque de ocho terroristas de Hamas. Por entonces no se le pasó por la cabeza que esa buena fortuna se iba a convertir en un calvario que dura ya cuatro años. Desde el 25 de junio de 2006 sólo tres cartas, una cinta de audio y otra de vídeo dan fe de que siga vivo. Hamas niega reiteradamente las visitas de la Cruz Roja al joven, por miedo a que Israel utilice ese momento para rescatarlo en una operación militar. Una decisión que la organización Human Rights Watch ha denunciado por violar los derechos humanos y las leyes de guerra.

Peligroso chantajeEl precio que el grupo terrorista que controla Gaza ha puesto a la vida de Gilad es la libertad de 450 presos palestinos –detenidos por terrorismo– encarcelados por Israel. Un chantaje de peligrosas consecuencias al que no ha cedido Netanyahu en su año de Gobierno, ni su antecesor, el centrista Ehud Olmert. Pero el sentir de los israelíes de a pie es otro.El pasado viernes una encuesta del diario «Yedioth Ahronoth» revelaba que casi tres de cada cuatro hebreos (72%) estaría dispuesto a que se cediera al chantaje con tal de que el chico fuera devuelto con vida. El dato es llamativo porque, cuando se cumplió el año del secuestro, sólo el 19% de los encuestados en otro sondeo aceptaba la negociación con Hamas y liberar prisioneros.«El Gobierno sufre una presión popular muy importante. Shalit es el prototipo de joven agradable que se ha ganado la simpatía del público. Pero hacer un trato con Hamas puede tener consecuencias para la seguridad de Israel», explica a La Razón Pinhas Inbari, analista del Centro de Jerusalén de Asuntos Públicos. Y es que Hamas cambia la vida de Shalit por la libertad de criminales que, ya en la calle, volverán a atentar. El trato es desigual, pero los terroristas juegan con una máxima en la manera de actuar de Israel: no dejar nunca a nadie atrás. Israel lucha por cada una de las vidas de sus ciudadanos en manos de terroristas. Sin duda una de sus virtudes, aunque también debilidades. Hamas, que lo sabe, juega con esa baza. Pese a la ofensiva israelí sobre Gaza a finales de 2008 y principios de 2009, los terroristas se cuidaron de que Shalit siguiera con vida. El Ejército no se pronuncia sobre si ve un pronto final feliz al caso: «No podemos responder. El secuestro es un asunto político y es el Gobierno el que negocia con Hamas», responden fuentes militares. La resolución ha estado presente en los dos Gobiernos –Olmert y ahora de Netanyahu–, que han tenido el asunto en sus carpetas. Y aunque ha habido varias negociaciones con Hamas –la última propuesta fue que los sospechosos de terrorismo no puedan regresar a los territorios, sino que sean deportados al exterior– ,nunca se ha llegado a un acuerdo.

Sin salidaAhora, tras cuatro años de cautiverio, el desenlace no se vislumbra y la situación parece estar más en tablas que nunca. La relajación de la entrada de bienes en Gaza ha complicado un poco más el caso. «La liberación del soldado era uno de los requisitos para levantar el bloqueo de Gaza. Una vez que se ha cedido sin reclamar su libertad a cambio, se reducen las posibilidades», señala Inbari, aunque sostiene que el Gobierno nunca tirará la toalla. «Se volverán a negociar las condiciones, se volverá a posponer el asunto… pero nunca llegarán al "no hay trato"». El padre del chico, Noam Shalit, de origen francés, ha vuelto su mirada afuera: «Le pedimos a la UE que presione a Hamas, como lo ha hecho con Israel para suavizar el bloqueo, ya sea directa o indirectamente para que concluya esta historia; es un asunto humanitario», cuenta a LA RAZÓN. Una demanda que le ha llevado esta semana a reunirse con el ministro de Exteriores italiano.

PresionesEl tiempo pesa en la familia del chico, que creció en Mitzpe Hila, en Galilea. Hoy sus padres emprenden el que quieren que sea el último viaje sin su hijo. Caminarán 200 kilómetros entre Mitzpe Hila y Jerusalén, arropados por miles de personas, para instalarse ante la residencia del primer ministro, de donde no piensan moverse hasta que se logre un acuerdo que devuelva al soldado Gilad Shalit con vida.

El largo secuestro25-06-2006Gilad Shalit tenía 19 años cuando, en un ataque de Hamas a una base israelí, es capturado y trasladado a Gaza.28-06-2006Durante la operación «Lluvia de Verano» no se halla a Shalit. A fines de 2008 fracasa también el plan «Plomo Fundido».02-10-2009Hamas da a Israel un vídeo de Shalit con un diario de septiembre en las manos. Pide a cambio la liberación de 20 palestinos.