Los diabéticos víctimas de la España autonómica

MADRID- España se rompe en Sanidad. Lo hace en financiación, con una diferencia de fondos destinados a la asistencia a los ciudadanos de hasta 560 euros, dependiendo de las comunidades; lo hace en las prestaciones ofertadas ; lo hace en los recortes... y lo hace también en la atención de algunas patologías.
Al igual que sucede con el cáncer, la diabetes es otro de los casos paradigmáticos de esta descohesión territorial. Por ejemplo, Canarias, Murcia y Valencia son las únicas autonomías que entregan a los enfermos las agujas necesarias para inyectarse las dosis de insulina que necesitan; el resto de los feudos se quedan cortos, lo que obliga a los enfermos a reutilizar las que tienen.
Así lo refleja al menos un estudio elaborado por el Consejo General de Enfermería con la colaboración de la Federación de Diabéticos Españoles acerca de la atención de esta enfermedad, que afecta a alrededor de tres millones de personas. En él se alerta de los riesgos para la salud derivados de dicha falta de equidad.
El informe, acompañado de un informe jurídico elaborado por el prestigioso equipo de De Lorenzo Abogados, refleja que en España se dispensan una media de 54,2 agujas al mes por diabético. Sin embargo, el número estimado de pinchazos por paciente es de 66, cifra que no se alcanza en ninguna de las autonomías restantes, con el «alto riesgo de infección» que esto implica, recordó Máximo González Jurado, el presidente del Consejo de Enfermería, informa Efe. La Organización Mundial de la Salud advierte de que con la reutilización, las agujas pueden romperse y se dificulta la administración de la dosis adecuada. «De ello puede derivarse una responsabilidad patrimonial del Estado», aseguró González Jurado.