Irlanda convoca elecciones para el 25 de febrero

La despedida de Brian Cowen, primer ministro de Irlanda, ha sido lenta y tediosa, pero ayer, finalmente, completó su última fase. El "Taoiseach"dio su adiós a la política convocando elecciones para el próximo 25 de febrero. Los comicios, que en circunstancias normales no se habrían celebrado hasta 2012, se habían adelantado ya para el mes de marzo, pero la presión a la que se ha visto sometida el Fianna Fáil (FF) ha hecho mella en el calendario.

El primer ministro Brian Cowen disolverá el Parlamento
El primer ministro Brian Cowen disolverá el Parlamento

El anuncio se produjo después de que Cowen obtuviese autorización por parte de la presidenta de Irlanda, Mary McAleese, para disolver el Parlamento. Desde hace semanas, las cosas ya no funcionaban en el Dáil. La coalición estaba rota tras el abandono de los verdes, las dimisiones de los ministros se sucedían cada día y el interés de los diferentes partidos por sacar adelante la Ley de Finanzas de 2011 (imprescindible para acceder al rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional) tan sólo era un "paripé"para convocar cuanto antes al pueblo ante las urnas.

En medio de esta hecatombe, el "Taoiseach"se movía como una marioneta a la merced de unos hilos desgastados por el paso del tiempo. A mitad de enero, llegó a sobrevivir a una rebelión interna que le dejó pensar por unos días que sería el candidato para su formación. Pero la ilusión le duró poco tiempo, porque la semana pasada tuvo que dimitir como líder dejando vía libre al ex ministro de Asuntos Exteriores Michael Martin. Siempre se pensó que el responsable de Finanzas, Brian Lenihan, era el mejor sustituto, pero Martin salió relativamente ileso de la crisis económica y política y las filas depositaron en él sus últimas esperanzas.

Posible coalición

La intención del Fianna Fáil no es ni mucho menos ganar, sino no caer demasiado en picado. Las encuestas sitúan a la formación en cuarto lugar con apoyo sólo del 14%. Las previsiones auguran que en las elecciones entre 20 y 30 diputados podrían perder su asiento. El Fine Gael, por su parte, lidera la intención de voto con el 33%. Todo indica que podría formar coalición con los laboristas, que gozan del 21% del apoyo.

En su despedida, Cowen, de 51 años, repasó sus más de 27 años de carrera política. Su papel al frente del Ejecutivo se reduce tan sólo a dos años. Cuando tomó el timón, al sustituir a Bertie Ahern, ya empezaba a vislumbrarse el inicio de la crisis. Sería injusto, por tanto, culparle de todos los problemas, pero los irlandeses ahora tienen memoria selectiva y ya le han bautizado como el político más impopular del país. De nada sirve su papel en el proceso democrático en Irlanda del Norte. La paz en la provincia estará siempre asociada a su predecesor y a su colega británico, Tony Blair. Tampoco parece importar su contribución para el nacimiento del llamado "tigre celta". De momento, el pueblo tan sólo recuerda su responsabilidad para el colapso. Quizás con el tiempo, cuando las cosas se miren con distancia, los irlandeses lleguen a perdonarle.