Carmen Martínez-Bordiú bailará «Salomé» por Jesús Mariñas

Carmen debutará con su compañía bailarina el próximo 16 de julio en el Incosol madrileño. Era lo que le faltaba a Cecilia Gómez para ver ennegrecido su futuro artístico. No hay comparación en morbo, atractivo y gancho; porque si una arrastra su romance con Fran Rivera, la nueva estrella de nuestra danza encarna raza, historia y casta. Carmencita ha hecho enseña vital al tan ancestral lema de vive como quieras que sólo hay una vida.

El centro regenerador donde Cela perdía días y que está rehabilitando al Marqués de Villaverde ofrecerá un recital de danza de la troupe formada por Carmen para recaudar dinero para Mensajeros de la Paz. Se anuncia como el fiestón de apertura estival, nadie faltará para recordar al «buenísimo Cristóbal» y para comprobar el alarde de Carmen, que bailó mucho en sus años infantiles en la academia de Karen Taff. No sólo diseña trajes, luces y escenografía sino una «Salomé» que le hace protagonista. Ha nacido una estrella, menuda rival para Sara Baras.
Aunque igual sale quitándose los siete velos uno a uno. El experimento danzante de «la nietísima» no tiene nada que ver con el «¡Más que baile!» porque no se emparejarán émulas de Isadora Duncan, la torpona de Belén Esteban, ni una Carmen Lomana que usa decadencias playeras como carne ajada que vender a los medios. Siempre la lía para no perder actualidad.

Otro tema relevante es el sentido pésame por el que están atravesando Miriam y Maribel Yébenes, junto a Antonio, el jefe de la estética saga ante la pérdida de Isabel. El esclarecimiento judicial de su suicidio parece no tener fin. Estamos con ellos.

Volviendo a Carmencita, Cantabria le ensanchó sus formas bastante despreocupadas. Ahora, además, espera el bautismo de sus nietos en Meirás, cuando el joven matrimonio de Anjou recale en La Coruña para veranear con la duquesa de Franco, a la que Luis Alfonso sigue adorando. Carmencita no deja de sorprender. La podemos ver presentando orujo cántabro de 55 grados en Valencia o aparece en televisión, donde nunca la aprovechan al máximo. Da para más, y recuerdo sus pinitos en Antena3 comentando los desfiles de Alta Costura parisina. A París volaremos el próximo lunes donde se presentan las nuevas colecciones aunque no hay mucho que ver, como no sea la muestra de Yves Saint Laurent en el Petit Palais, buen remedo continuador de la que en los noventa hizo Nueva York en su Museo Metropolitano.