Las víctimas del terrorismo piden no caer en el olvido social

Miembros de la asociación Amuvite, ayer, durante el homenaje a las víctimas en la Glorieta de España
Miembros de la asociación Amuvite, ayer, durante el homenaje a las víctimas en la Glorieta de España

MURCIA- Era el día 27 de junio de 1960. Begoña Urroz, una niña de apenas 18 meses moría a causa de las graves heridas que le había provocado el estallido de un explosivo instalado en la Estación de Amara de San Sebastián. Ayer se cumplieron 50 años desde esta luctuosa jornada que supuso el inicio sangriento de la banda terrorista ETA.La Asociación Murciana de Víctimas del Terrorismo (Amuvite) organizó un acto en conmemoración del Día Nacional de las Víctimas del Terrorismo. En casi todas las capitales españolas se desarrollaron jornadas que hacían mención y reconocimiento al aniversario de la muerte de la pequeña Begoña.En el caso de Murcia, Amuvite realizó una celebración eucarística en la parroquia de San Miguel de la capital murciana y depositaron un ramo de flores en la Glorieta de España, a los pies de la bandera nacional que preside el lugar. «Con esto pretendemos dar a conocer a la sociedad que existimos y reivindicar la memoria de todas las víctimas y mostrar su unión contra el terrorismo», señala José Luis A.G., secretario de Amuvite. También señala que el principal anhelo de las 120 personas que forman la asociación de la que él es miembro es que «llegue el final de los terroristas por medio de la actuación policial».Amuvite trabaja desde 2007 para que las víctimas de nuestra tierra no caigan en el olvido social, «que es nuestra principal preocupación», aclara José Luis A.G. Por su parte, Antonia G.S., miembro de Amuvite y viuda por atentado terrorista del 7 de abril de 1979 en San Sebastián, entiende que la sociedad va siendo consciente de la situación de las víctimas, pero que todavía resta mucho «proceso de concienzación que realizar tanto a nivel social como político».Antonia G.S. apunta que los terroristas encuentran arropo en sus grupos políticos y su cantera mientras que «en la sociedad falta conciencia con las víctimas todavía. Hemos avanzado, pero queda mucho por hacer». En opinión de Antonia, hay que reivindicar la eficacia de las actuaciones policiales impulsadas por el Gobierno para erradicar por completo a la banda terrorista ETA.Otro aspecto que entiende esencial es el cumplimiento íntegro de las penas impuestas para que los terroristas cumplan por su delito con una condena que no sufra ningún tipo de merma. «Es la única forma de acabar para siempre con esta lacra social», sentencia Antonia G.S.

Lagunas legislativas Para los miembros de Amuvite, toda persona que ha cometido un asesinato debe cumplir una pena muy dura de forma íntegra y sin que exista ningún tipo de favor. Es por esto, que los miembros de la asociación demandan que se modifiquen las lagunas legislativas existentes que propician que «los asesinos estén en la calle antes de tiempo», señala Antonia G.S. Esta víctima habla incluso de modificar la ley vigente o «implantar la cadena perpetua revisable cada 15 años como existe en Alemania».