Alierta apuesta por la solvencia de España y alaba las reformas de Rajoy

El presidente de Telefónica destaca el valor «global» de la operadora

«España es solvente». Así de contundente se mostraba ayer el presidente de Telefónica, César Alierta, que afirmó que las reformas aplicadas hasta el momento por el Gobierno llevarán a una recuperación de la economía española «más rápida y antes de lo previsto».

Durante la junta general de accionistas de la compañía, en la que Alierta fue reelegido como presidente por otros cinco años con un respaldo del 76%, el directivo de Telefónica adelantó que «en los próximos días, el Consejo Empresarial para la Competitividad –presidido por él– va a presentar un estudio muy serio y profundo que demuestra la solvencia de España». Dicho Consejo para la Competitividad, creado en 2011, está formado por 16 grandes empresarios españoles más como Emilio Botín (Banco Santander), Isidro Fainé (La Caixa) o Antonio Brufau (Repsol), entre otros.

Asimismo, César Alierta, destacó la gran transformación llevada a cabo por Telefónica para adaptarse a la nueva sociedad digital y afirmó que la cotización de la compañía no refleja «para nada» el valor real de la misma, aunque está convencido de que el mercado acabará reconociendo el potencial del grupo. «Hay una estrecha correlación entre la evolución del riesgo país de España y la cotización de Telefónica», señaló.

Y es que en el informe entregado en la junta se señala que, de las cien primeras compañías del mundo por capitalización bursátil, Telefónica es la que ofrece una mayor rentabilidad por dividendo en 2012. Ayer, los títulos de la compañía despidieron la jornada en 10,89 euros tras registrar un descenso del 2,51%, lo que otorga a la operadora una capitalización de 49.701,96 millones de euros.

El entorno actual y la valoración del grupo han hecho que se anticipe el esquema de remuneración flexible previsto para 2013. Telefónica propondrá a los accionistas el pago de 0,53 euros por título a cargo de reservas y de 0,30 euros más mediante una ampliación de capital, de forma que el accionista de la empresa podrá decidir si cobra esa parte en acciones o en dinero. Así, la operadora española concluirá el compromiso del pago de 1,5 euros por acción correspondiente al ejercicio 2011.