Villa de Vallecas

El ocaso del Gallinero

El Consistorio crea un programa para integrar a los habitantes del poblado antes de las órdenes de desalojo 

Más de la mitad de los habitantes del poblado es menor de edad
Más de la mitad de los habitantes del poblado es menor de edadlarazon

Madrid- El poblado chabolista de El Gallinero tiene los días contados. La alcaldesa de la capital, Ana Botella, presentó ayer un programa de actuaciones de intervención social en el asentamiento situado en Villa de Vallecas «cuyo objetivo final es erradicar este foco de vivienda insalubre e integrar a sus moradores» en la sociedad. El Consistorio desea que las chabolas desaparezcan de esta zona, cuyos terrenos son en gran parte de propiedad privada, antes del fin de la legislatura, pero el derribo de las infraviviendas está sujeto a las órdenes judiciales de desalojo, por lo que la desmantelación del poblado dependerá de los tiempos jurídicos.

Según los datos con los que trabaja el Consistorio, en El Gallinero viven actualmente unas 321 personas, de las que 178 son menores, de entre 0 y 15 años, todos ellos gitanos rumanos. Tras el derribo de 19 chabolas en lo que va de año -12 de ellas vacías–, en la zona existen aproximadamente 86 infraviviendas y hay 93 expedientes de desalojo en tramitación. Sin embargo, no todos los habitantes del poblado tienen el mismo riesgo de exclusión social. De hecho, 21 familias cuentan con recursos económicos y no aceptan la intervención social, frente a otras 21 que están en situación de vulnerabilidad social grave y 43, en seguimiento básico por su vulnerabilidad social.

Mediante un trabajo conjunto en el que participarán distintos departamentos del Área de Familia y Servicios Sociales, junto con la Comunidad de Madrid, Cruz Roja y la asociación El Fanal, se actuará en cuatro ámbitos: educación, intervención social, salubridad y limpieza y seguridad. Así, sólo se ha logrado escolarizar a 139 menores del poblado por lo que en pocas semanas comenzará a funcionar una iniciativa de escolarización temprana para sensibilizar a las familias de la importancia de la asistencia regular a clase.
En cuanto a la intervención social, la delegada de Familia y Asuntos Sociales, Dolores Navarro, explicó que «el objetivo es que antes de que lleguen las órdenes de realojo, las familias ya estén en proceso de integración, fuera de El Gallinero». A través del Proyecto de Intervención Comunitaria con Familias Inmigrantes, el Consistorio proporcionará las necesidades básicas de alojamiento y manutención y, además, cobertura social, jurídica, sanitaria, familiar, educativa, laboral y de vivienda. «Las familias pasarían en primer lugar a los centros de acogida temporal y, en una segunda fase, a los pisos de realojo», detalló.
La alcaldesa de la capital, Ana Botella, recordó que, en materia de salubridad, el Selur realiza semanalmente una limpieza de las calles y este año se han hecho dos limpiezas especiales «y Madrid Salud desratiza el poblado periódicamente». Botella apuntó, como dato curioso, que el Ayuntamiento ha sido demandado por ejecutar estas limpiezas en propiedad privada. En cuanto a la seguridad del poblado chabolista, la regidora destacó el trabajo de la Policía Municipal en El Gallinero, especialmente de las actuaciones con los menores realizadas por los agentes tutores.