Daniel Diges: Pequeñito pero matón

El cantante se confiesa a LA RAZÓN horas antes de jugársela en Eurovisión

El representante español, ayer en Oslo, durante el ensayo general
El representante español, ayer en Oslo, durante el ensayo general

Esta noche toca ser puntuales. A las nueve de la noche. Ni un minuto más. De lo contrario, sólo verán a Daniel Diges en los resúmenes de las votaciones. Y es que el representante español en Eurovisión actúa en segundo lugar, el principal hándicap para escalar puestos entre los 25 países finalistas. El alcalaíno tomará el escenario de Oslo con el vals «Algo pequeñito», una sobredosis de humildad, un sesión de reiki y con su hijo en la memoria –«Mi vida gira alrededor de él. Tiene un año y medio y se ha quedado en España»–.Horas antes de jugársela en Noruega, el artista atendía a LA RAZÓN. Se le ve más tranquilo que cuando se despidió de los periodistas en Madrid. Estaba hecho un manojo de nervios. «Cuando llegas a los sitios, las cosas se normalizan, y eso me ha pasado al pisar el Telenor Arena», asegura. Ayer se sometió a dos ensayos generales en los que se reproduce la gala tal y como la verán mañana 150 millones de telespectadores.Y aunque no parte como favorito –y lo sabe–, lo cierto es que su «Algo pequeñito» está cautivando a los «eurofans» tanto por la fuerza de su voz en directo como por la cuidada coreografía ideada por Mayte Marcos, cuestionada el pasado año por la estética de «Noche de fiesta» que imprimió a Soraya y «La noche es para mí». Una muñeca de trapo, una bailarina de clásico, un arlequín y un soldadito de plomo le respaldarán. Pero no crean que aquello es un «show» algo «kistch». «No sabía qué iba a pasar, pero entre los «eurofans» está calando el juego que proponemos», apunta, si bien reconoce, como el resto de la delegación española, que la realización noruega no capta el mensaje que quieren transmitir. «Veremos si en el tiempo que queda se arregla». Con este panorama, ¿hará Daniel «algo grande» en sus tres minutos de actuación? « En la vida a veces te haces ilusiones y te metes unos golpes tremendos. No hay que ir con lo malo por delante, pero no se pueden magnificar las cosas. Así, si sale bien, te hace más ilusión. No voy con la idea de ganar. Desde España no lo tenía nada claro, ahora veo alguna posibilidad de quedar bien. Me conformo con quedar entre los diez primeros, incluso entre los quince puestos de cabeza sería feliz», confiesa, si bien da un giro a sus palabras cuando se le acusa de cierto derrotismo precoz. Superpositivo«No, soy superpositivo. Intento visualizar la victoria, pero no lo hago público ni quiero generar falsas expectativas. No me obsesiona verme como ganador o perdedor ni aquí ni en la vida. Estoy preparado para quedar en la mitad de la tabla, aunque en la recta final me han dicho que soy favorito en Grecia, Alemania, Israel, Bélgica e Islandia» consciente de que hace más de 40 años que España no gana el festival y que se cumplen 50 de la presencia de nuestro país. Pase lo que pase, el lunes volverá a casa. «Será el momento de seguir adelante con mi nuevo disco, con el programa de TVE ‘‘Cántame'' y mis musicales. Ya tengo propuestas nuevas».

La quiniela de UribarriPocos se atreven a dar favoritos para la victoria de esta noche, sobre todo después de que por primera vez en sus 48 años de participación, Suecia no se haya clasificado para la final. Aun así, José Luis Uribarri, que retransmitirá el festival, adelanta desde Oslo a LA RAZÓN los países que lucharán por la victoria. «Viviremos un pulso entre los escandinavos y los países del Este, o lo que es lo mismo, Dinamarca y Noruega contra Albania, Armenia, Azerbaiyán y Georgia», explica el locutor, si bien avisa de que «hay que tener cuidado con Irlanda e Islandia. Son las sorpresas, han hecho temblar el auditorio».