Sevilla

Mario Jiménez: «Griñán no tenía que comparecer en la Comisión de los ERE ni va a aportar nada»

«Si a los andaluces no se les permite tener Presupuestos, se les está llamando a que se levanten», avisa

Las comunidades que han tenido la bendición divina de acceder al anticipo, no deberían acudir al FLA en igualdad de condiciones que las que no»
Las comunidades que han tenido la bendición divina de acceder al anticipo, no deberían acudir al FLA en igualdad de condiciones que las que no»larazon

SEVILLa- ¿Cuál es la opción prioritaria para la Junta: el anticipo de 1.000 millones o que la comunidad se acoja al Fondo de Liquidación Autonómico (FLA)?
– Poder seguir financiándonos de forma ordinaria como comunidad. Hemos recabado el apoyo del Gobierno central para acudir a los mercados financieros. Pero, ni hemos contado con él ni hemos encontrado una receptividad por parte de los mercados porque el Gobierno ha dado instrucciones en esa dirección. Ha secado el mercado financiero, intentando que, a cualquier precio, las regiones entren en un mecanismo del que no se conocen las condiciones. Espero que en los próximos días se sepan y que sea una opción que, con transparencia, se pueda articular sin ningún tipo de condicionalidad política.

–¿Afirma que el Gobierno ha pedido a las entidades financieras que no respondan a las necesidades de tesorería de Andalucía?
–El Gobierno de España les ha dicho que la garantía para la financiación, que son las liquidaciones y los anticipos, las administra él y, por tanto, que ninguna comunidad llegue diciendo que tiene esas garantías, con lo que las entidades no dan el préstamo.

–En el caso de que se recurra al FLA, ¿qué cantidad se solicitará?
–Tendrá que verse en función de la disponibilidad del fondo. Se habló en principio de 18.000 millones, pero no se sabe qué cantidad tendrá al final y si estará dotado inicialmente con toda ella. Se desconoce el mecanismo de reparto y si las comunidades que han tenido la bendición divina de acceder al anticipo podrán ir. Lo que no debería pasar, bajo ningún concepto, es que aquéllas que hayan tenido liquidez del Estado, puedan acceder a ese fondo en igualdad de condiciones que las que no. Cuando todo eso se despeje, se decidirá si se acude y, si es así, hasta qué importe.

–Con el límite de deuda del 13,2% fijado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, ¿podrá Andalucía cumplir el objetivo de déficit? ¿Y elaborar el Presupuesto?
–No. Si el Gobierno consolida esa propuesta irresponsable, estableciendo un reparto arbitrario y discriminatorio con las comunidades que menor deuda viva tienen, la Junta simplemente no podría hacer los Presupuestos. Ello significaría una exigencia de hacer las cuentas con superávit y eso, en esta coyuntura, es una tomadura de pelo. Que alguien se empeñe en emprender medidas discriminatorias una y otra vez contra Andalucía y que se establezca un mecanismo infernal por el cual, al que peor situación de deuda tiene se le autorice más endeudamiento y al revés, es absolutamente contrario a la estabilidad y a la consolidación fiscal. Fue una propuesta mal pensada, mal planteada, con malas intenciones, que haría inviable los Presupuestos andaluces. Se generaría una situación de la que el único responsable sería el Gobierno de España y que tendría una respuesta en términos políticos e institucionales de máximo nivel.

–¿A qué se refiere?
–Si a los andaluces no se les permite tener sus propios Presupuestos para garantizar los derechos y los servicios que están en el Estatuto de Autonomía, se les está cuestionando, en definitiva, el texto estatutario. Cuando se le hace eso a un territorio, se le está llamando a que se levante y diga claramente que ése no es el camino. Si ese precipicio es la única opción que alumbra el Ejecutivo central tendrá que tener una respuesta ciudadana, política e institucional.

–¿Cataluña y Andalucía van ya en el mismo tren?
–Ambas están sintiendo el doble juego del Gobierno español, que es muy peligroso. El pacto constitucional en el que la derecha y la izquierda fueron capaces de generar unas normas de convivencia y de pacificación política y territorial de España, ha saltado por los aires. Catalanes y andaluces vemos cómo hay una cacería contra el Estado autonómico y el del bienestar, cómo se culpa a las comunidades de todos los males y se les dice que gastan, cuando tienen que hacer frente a las políticas más intensas como salud, educación, dependencia… Ante esa realidad, en Cataluña Mas (CIU) ha manipulado de forma obscena a la ciudadanía, a la que ha echado a la calle para agitar el árbol e intentar lograr dinero de Madrid, con el establecimiento de un pacto fiscal para, a los dos días, decirle Duran i Lleida que había que olvidarse de la independencia. Es la estafa a los ciudadanos más grande que recuerdo últimamente. Todo era una trampa.

–¿Y en Andalucía?
–Si se quiere producir un rescate o una salvación política de Andalucía, que fue lo que alumbró Zoido con la declaración más peligrosa que en términos democráticos se ha vertido en el Parlamento autonómico, que a nadie le quepa la menor duda de que las instituciones y el pueblo andaluz reclamarán respeto.

–Volviendo a las cuentas, ¿no hay margen de ahorro en la «Administración paralela»?–No existe una Administración paralela que se haya provisionado de manera arbitraria, como pretende hacer creer el PP y algún sindicato amarillo. No son una serie de ciudadanos ociosos de brazos cruzados. En el fondo, el PP critica los servicios públicos que se prestan, no el instrumento para hacerlo. Hay que acabar con ese discurso rigurosamente falso y hacer una reflexión sosegada sobre la estructura de la Junta en su conjunto. Siempre pensando en la preservación de los servicios públicos esenciales y de la mayor cantidad de empleo público.

– En esa revisión, ¿habrá despidos en Canal Sur?
–Está en el Estatuto de Autonomía y, por lo tanto, su condición de televisión pública está garantizada. Para hacer eso posible, en un momento difícil, habrá que tomar decisiones que, desde luego, irán en el sentido de preservar esa condición de servicio público y de mantener el empleo.

–Valderas ha pedido que se haga un referéndum sobre los recortes, ¿lo comparte?
–Los referéndum que de verdad valen son los que se producen cuando se llama a los ciudadanos a las urnas para elegir un Gobierno. A partir de ahí se establece el ámbito de la soberanía: en el caso de España en las Cortes Generales y en el de Andalucía, en el Parlamento. La Constitución establece un sistema de representación indirecta y ése es el camino. Lo que no puede suceder es que sobre la salud, la educación, las pensiones… de los españoles decida el Parlamento alemán. Esa cesión indigna de soberanía es lo que no puede ser. Rajoy ha despreciado a la mitad de la Cámara y ha tomado decisiones que van mucho más allá de la capacidad de un Gobierno con mayoría absoluta. Se está desvirtuando la propia Constitución y la democracia en España.

–En ese contexto, ¿augura nuevos recursos al Tribunal Constitucional por parte de la Junta?
–Si continúan las decisiones que signifiquen despreciar el Estatuto, la obligación del Gobierno andaluz es defenderlo. No tiene sentido gobernar con decreto ley contra los estatutos de autonomía. La mayoría absoluta no te permite cambiar la Constitución.

–En el escenario que dibuja, ¿no tienen demasiadas expectativas puestas en la Conferencia de Presidentes autonómicos?
–No es malo tenerlas en el diálogo y en la capacidad de encontrar acuerdos porque, en el fondo, todos somos Estado. Es de sentido común, de político honesto, el paso al frente que dio Griñán pidiéndola para intentar que la posición de España sea consensuada, y la podamos defender fuera con dignidad. Tenía que haber sido una iniciativa que el presidente del país tomara el primer día. Si Rajoy no da continuidad a la senda de diálogo para buscar la unidad, será el único responsable. Sin ella, España no encontrará el camino de salida de la crisis.

–Respecto al diálogo, ¿qué tal la relación entre los socios de gobierno de la Junta?
–En el Ejecutivo andaluz no hay relaciones entre socios de gobierno. Hay un presidente, un vicepresidente y un equipo de consejeros que hacen un trabajo coordinado en un momento muy difícil, mirando siempre el interés general.

–El propio Griñán ha admitido que algunas manifestaciones de miembros de IU podrían haberle incomodado. ¿A usted no?
– No. Creo que las organizaciones políticas tienen que tener la capacidad de expresarse y trasladar la opinión que su programa o sus principios ideológicos le marcan; lo que pasa es que, cuando se está en el Gobierno, hay que hacerlo con un sentido de la responsabilidad reforzado. En términos generales, las manifestaciones y actuaciones de IU y PSOE están vinculadas al momento difícil que vivimos. Otra cosa es que pueda haber alguna excentricidad por parte de alguien.

– Sánchez Gordillo... ¿qué piensa de los actos llevados a cabo por el SAT y de su implicación?
–La libertad de manifestación está en la Constitución, aunque ha de producirse siempre con el conocimiento de la autoridad y el respeto escrupuloso a la ley. El fin no justifica los medios. Quien justifica en función de unos fines elevados acciones que no están en el mínimo de la legalidad, se equivoca siempre. Eso le ha ocurrido a Sánchez Gordillo y al PP, a quien éste le pareció un héroe cuando declaró su insumisión al Gobierno andaluz y un villano cuando se dedicó a asaltar supermercados. El PP es incoherente y pretende, además, complicar la vida de la Cámara andaluza al intentar usarla para reprobarlo, sabiendo que eso está fuera del reglamento. Intolerable es lo que ha hecho Gordillo y lo de Zoido.

–Valderas ha dicho que la comisión de investigación de los ERE no se hubiera producido si no fuera por IU, ¿está de acuerdo?
–No la habría si no se hubieran unido los votos de IU, PSOE y PP para que se celebrara. Pero, es verdad que IU la propuso.

–¿Qué espera de la comparecencia de Griñán el martes? A su juicio, ¿tenía que comparecer?
–No. Sé que su comparecencia, en lo sustancial de la comisión, no va a aportar nada porque el presidente de la Junta no tiene conocimiento directo ni indirecto de lo que pudo ocurrir en la Dirección General de Trabajo ni ninguna responsabilidad en esa materia. Y lo mismo ocurre con el ex presidente Manuel Chaves. Aunque es una muestra del magnífico estado de salud de las instituciones andaluzas y del espíritu democrático y de respeto al Parlamento que tiene Griñán. Marca una diferencia con otras comunidades gobernadas por el PP, como Valencia o Madrid, y con el Gobierno de la Nación. Con «Gürtel» o el escándalo de la basura, de ujier para arriba, no compareció nadie.

–¿Arrojará la comisión conclusiones importantes?
–Estoy seguro de que sí. Demostrará que tenía sentido en este momento, una vez que terminaron los procesos electorales, para no alterarlos como pretendía el PP. Estamos muy satisfechos de su funcionamiento y dará unas conclusiones que puedan servir desde el punto de vista político, que es su obligación porque no es la junta de fiscales ni un juzgado. Ha de valer para reflexionar sobre el solapamiento que puede producirse cuando se somete a escrutinio de una comisión de este tipo una materia que al mismo tiempo está en un proceso judicial; sobre la lesión de derechos que puede sufrir la persona que está siendo juzgada y a la que se le obliga a acudir a un ámbito de comparecencia donde su cobertura, desde el punto de vista procesal, no está garantizada.

–¿Habrá un «cara a cara» entre Zoido y Griñán en las próximas elecciones autonómicas?
–Griñán no se va a presentar a la Alcaldía de Sevilla.

–¿Hay críticos en el PSOE-A?
–Espero que sí. El día que el espíritu crítico desaparezca, mi partido dejará de ser mi partido. Dicho esto, en el PSOE-A no hay ningún tipo de disfunción ni problemas de cohesión. El partido está muy fuerte, respaldando la acción de un Gobierno de Andalucía que es la referencia fundamental que tiene la izquierda en España. En el PP, en cambio, hay una crisis de liderazgo importantísima.

–Explíquese...
– Zoido no está mirando de forma integradora y regional su labor al frente del PP. La está contaminando con sus planteamientos locales vinculados a su condición de alcalde y provocando una división muy importante en su partido. Y, lo que es peor, está enfrentado territorios dentro de Andalucía y generando una situación que es muy peligrosa. Tiene que haber más responsabilidad en su acción como presidente del PP-A.

–¿Echa de menos a Arenas?
–Si siguiera, algunas cosas no habrían pasado.

–¿Cómo cuáles?
–Lo que sucedió en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Tras 30 años de político repetidor consiguió aprender que no se debe humillar a Andalucía ni al pueblo andaluz. Después de ese aprendizaje, si hubiera estado al frente del PP-A, posiblemente no lo hubiera consentido. El problema es que a Arenas le están haciendo un sándwich: una rebanada Zoido, otra la señora Cospedal.

En clave de partidos
¿Habrá un «cara a cara» entre Zoido y Griñán en las próximas elecciones autonómicas?
Griñán no se va a presentar a la Alcaldía de Sevilla.
¿Hay críticos en el PSOE-A?
Espero que sí. El día que el espíritu crítico desaparezca, mi partido dejará de ser mi partido. Dicho esto, en el PSOE-A no hay ningún tipo de disfunción ni problemas de cohesión y en el PP-A, en cambio, hay una crisis de liderazgo importantísima.